Crisis de ingresos: aumenta la compra de alimentos con tarjetas de crédito y se dispara la morosidad

Un reciente informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) confirma que, en el marco de una caída generalizada del consumo de bienes, casi la mitad de la población debió recurrir al uso de sus tarjetas de crédito para la compra de supermercado, un fenómeno que, ante la sostenida pérdida de poder adquisitivo de los salarios, aparece como cada vez más común en la economía de los hogares argentinos.

El análisis del Centro RA (Estudios para la Recuperación Argentina, dependiente de Ciencias Económicas) indica que en diciembre del año pasado el uso de plásticos en supermercados era de 39% y pasó al 45% en mayo de este año. En paralelo, cayó el uso de las tarjetas de débito (de 34 a 26%) y de efectivo (de 20 a 16%). El recurso a las billeteras virtuales creció de 7 a 13%. El fenómeno es preocupante, especialmente en el marco de una caída generalizada del consumo, ya que muestra que no sólo no se puede sostener la compra de bienes a los niveles de años anteriores sino que además los hogares se ven obligados a financiar su compra vía tarjetas porque los ingresos no alcanzan.

Caen las ventas del Día de la Madre, el consumo sigue en baja y sube la morosidad por deudas familiares

En cuanto al consumo, el Centro RA también confirma que en agosto las ventas de los autoservicios mayoristas cayeron un 8,4% en términos interanuales, mientras que se registró un crecimiento menor al 1% respecto de julio. En contraste, el consumo en supermercados mejorí 0,34% respecto del mismo mes del año anterior, pero registró una baja intermensual de 0,23%. De conjunto, las ventas mayoristas de julio se ubicaban un 35% por debajo del nivel registrado al inicio de la gestión de La Libertad Avanza.

En este sentido, el informe explica: «En el caso de los autoservicios mayoristas, desde el inicio del actual gobierno se registra una contracción acumulada cercana al 21%, lo que implica un aumento de más de 2 puntos porcentuales respecto a mayo (último informe). Por su parte, las ventas de los supermercados acumulan una caída de aproximadamente 9%, ampliando su descenso en casi 2 puntos porcentuales en comparación con el mismo período». Estas cifras reflejan «una profundización de la retracción del consumo, especialmente entre los revendedores».

Más allá de la relativa estabilización inflacionaria, el consumo masivo sigue cayendo, especialmente el del sector pyme

«Esta dinámica sugiere que una proporción creciente de los hogares estaría recurriendo al endeudamiento para afrontar consumos básicos mensuales —como alimentos, productos de higiene y artículos de primera necesidad—, lo que evidencia la rotación de mayor parte de los ingresos al pago de servicios ya que los salarios, en el promedio agregado de los sectores se encuentran apenas por encima de la inflación», agrega el informe.

Otro fenómeno que destacan desde el Centro RA es el del incremento en la morosidad, asociada al mismo fenómeno de la crisis de ingresos, con un incremento del 147% desde el inicio de la gestión de Javier Milei, pasando del 2,5% al 6,2% del total del crédito al consumo en julio de 2025. Al respecto resumieron: «No solo crece el uso del crédito para financiar el consumo, sino también las dificultades de las familias para afrontar los pagos correspondientes».