En lo que el presidente estadounidense Donald Trump describió en las últimas horas como un proceso de agonía («Argentina está muriendo, está luchando por su vida»), la economía nacional argentina bajo el mandato de Javier Milei continúa profundizando sus indicadores negativos. Lejos de cualquier esperanza de recuperación y más bien con perspectivas de agravamiento tras las elecciones del 26 de octubre, en las últimas horas se difundieron datos dramáticos como el desplome del consumo en general, un importante retroceso de las ventas por el Día de la Madre y un histórico nivel de endeudamiento familiar para la gran mayoría de la población.
Por un lado, el consumo masivo retrocedió un 3,7% en septiembre respecto de los datos de agosto, mostrando un impacto mayor de esta dinámica en supermercados mayoristas y de cadena. De acuerdo con una investigación de la consultora Scentia esto responde a una tendencia a la cautela en als compras ante la incertidumbre electoral y cambiaria. Los supermercados registraron una caída de 4,4% en términos interanuales, acumulando una baja de 5,3% en el año, mientras que los mayoristas cayeron 4,3% intermensual y 5,3% a lo largo de 2025.
Esta retracción del consumo se puso claramente en evidencia en las compras por el Día de la Madre, celebrado este domingo, que cayeron un 3,5% respecto del año previo. Muchos comerciantes encuestados plantearon que el escenario hubiera podido ser peor pero que una serie de promociones y beneficios especiales, además del adelanto en el pago de algunos bonos provinciales, compensaron parcialmente la crisis. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) este es el cuarto descenso interanual consecutivo, debido al deterioro del poder adquisitivo de los hogares.
El estudio muestra que el ticket promedio fue de $37.124 (aumento nominal de 9,8% respecto de 2024, que ajustado por inflación se traduce en un retroceso de 16,7%). Pese a que más del 80% de los comercios sumó promociones y cuotas sin interés, las ventas no lograron recuperarse en términos reales, dando cuenta de la crisis generalizada de los ingresos. El 41,7% de los comercios encuestados consideró que las ventas estuvieron en el rango esperado, mientras que un 35% vendió menos de lo que anticipaba. Se registraron retracciones en cinco de los seis rubros relevados, con Librería en primer lugar, cayendo 6,3% y Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video que fue el único que creció, pero apenas un 0,6%.
La generalizada crisis de ingresos se refleja también en el último Informe sobre Bancos del mes de agosto, realizado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que da cuenta de una tasa de morosidad en los préstamos familiares de 6,6%, el valor más alto desde el inicio de este índice en 2008. La morosidad en los créditos al sector privado también aumentó, registrando 3,7% e incrementándose medio punto desde el mes previo. En cuanto a las empresas la mora se ubica en 1,4%.
En el ámbito familiar, la morosidad se vincula directamente con el uso de tarjetas de crédito, especialmente cuando se elige la modalidad de pago mínimo. Así, un tercio de la población ya adeuda más de lo que gana en tres meses, de acuerdo con un estudio del Instituto Argentina Grande (IAG), con una deuda promedio de $3,7 millones (aunque la mitad de los deudores debe entre $750.000 y $1.000.000). Pero la mayoría de la población no cuenta con ingresos para saldar esas deudas, por lo que se toman nuevos préstamos para pagar saldos previos, generando un efecto bola de nieve.
En el mismo sentido, un estudio del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) confirmó que el 90% de la población carga con algún tipo de deuda, que en la mayoría de los casos implica varios compromisos simultáneos. De acuerdo con la investigación, 3 de cada 4 de esas deudas se originó en 2024, primer año de la gestión de Milei.

























