Subido al triunfo electoral, el empresariado nacional e internacional busca una reforma laboral recargada

Tras la contundente victoria electoral del Gobierno y el cambio de humor de los mercados, el empresariado (tanto de empresas nacionales como de multinacionales y organizaciones de comercio del exterior) apuesta por la profundización del modelo, especialmente en lo que hace a la reforma laboral. En este sentido celebran la decisión del oficialismo de avanzar con un pronto tratamiento parlamentario de la nueva normativa, que profundiza la flexibilización y recorta derechos laborales históricos.

Más allá de que en las semanas previas a la elección de este domingo 26 de octubre ciertos sectores empresariales venían planteando críticas al Gobierno de Javier Milei, en un contexto signado por la inestabilidad macroeconómica y un evidente deterioro de la producción y el consumo a nivel local, tras la victoria en las urnas parecen haber reforzado su alianza con el oficialismo, apostando a que pueda avanzar con el objetivo histórico de la triple reforma (laboral, previsional e impositiva).

Profundización de la flexibilización laboral: el sindicalismo frente al recargado proyecto de ley libertario

Aunque todavía los lineamientos finales de la refomra no están absolutamente cerrados, trascendió que a mediados de diciembre, tras el recambio legislativo, se presentaría un proyecto que incluye cambios de fondo en las relaciones laborales. Por un lado, se avanzaría con el intento de generalización del sistema de «fondo de cese laboral», para que el propio trabajador vaya aportando mensualmente fondos para su eventual indemnización por despido y se elimine la llamada «industria del juicio». También se profundizaría la flexibilización laboral, buscando no pagar horas extras (creando un «banco de horas») y desdoblando y reduciendo vacaciones. Además, regresarían una serie de compensaciones no remunerativas, como los cuestionados ticket canasta.

El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, consideró que el resultado de las elecciones muestra «un amplio respaldo de la sociedad al presidente Javier Milei y la importancia de fortalecer la estabilidad económica y la baja de la inflación». Al respecto aseguró que la UIA está «a disposición» para aportar al diseño de las prometidas reformas de segunda generación, que el presidente Milei anticipó para esta nueva etapa de su gobierno. El objetivo, según el titular de la UIA es «reducir el costo argentino, mejorar la competitividad y generar más empleo formal e inversión».

Profundización de la flexibilización laboral: el sindicalismo frente al recargado proyecto de ley libertario

Estas posiciones empresariales por una flexibilización laboral extrema, también fueron llevadas al Consejo de Mayo, sumando proyectos para eliminar o reformar radicalmente los convenios colectivos de trabajo e imponer negociaciones paritarias por empresa. En ese contexto, el secretario de Trabajo Julio Cordero confirmó que se buscará imponer los llamados «salarios dinámicos», que buscarían «reconocer la productividad individual», garantizando beneficios por rendimiento individual y productividad, adaptados a la situación económica de cada empleador. «Queremos que los salarios generen un diferencial por mérito. Si todo es lo mismo, se apunta hacia abajo. Los empleadores deben pagar más a los trabajadores que se diferencian y se destaquen», explicó el funcionario.

Estos proyectos no sólo son avalados por el empresariado local sino que en los últimos días también tuvieron el apoyo de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), que consideró que el triunfo legislativo de La Libertad Avanza plantea «una nueva oportunidad para avanzar hacia las transformaciones estructurales que Argentina necesita». Aunque reconoció la «estabilidad macroeconómica y desregulación», la organización remarcó la necesidad de «mejorar la competitividad, modernizar la infraestructura, simplificar el sistema tributario y adecuar las normas laborales».