Mientras el oficialismo recalcula sus estrategias para hacer pasar por el Congreso la reforma laboral más flexibilizadora posible, habiénsose ya resignado a eliminar elementos de la reforma tributaria oculta en el proyecto por el rechazo de los gobernadores, la Confederación General del Trabajo (CGT) afina su estategia parlamentaria y le da los toques finales a una propuesta alternativa que no implique un retroceso en las conquistas históricas del movimiento obrero argentino.
En un borrador de la inicitiva sindical que estuvo circulando por la bancada de Unión por la Patria se definía: «El proyecto del Gobierno busca desarticular al sindicato como sujeto colectivo, quebrar la organización colectiva de los trabajadores y reinstalar un modelo laboral fundado en el miedo, la falsa negociación individual y la inestabilidad absoluta. No es modernización: es una forma de esclavitud moderna». Pero hay varios proyectos en debate, que se tratarán de condensar en una única propuesta alternativa contra el texto oficialista, que sólo busca profundizar la precarización y la destrucción de las representacioens gremiales.
La diputada peronista Kelly Olmos, ex ministra de Trabajo, explicó que todavía están «redondeando» una propuesta común, pero anticipó algunos de los puntos que la propuesta del peronismo buscará instalar, empezando por la defensa de la negociación colectiva (que el proyecto oficial busca impugnar) para garantizar paritarias libres sin techo (lo que de hecho cuestiona la práctica actual de fijar «techos salariales», vía la no homologación de paritarias desde la Secretaría de Trabajo). En el mismo sentido, se plantea recuperar la relevancia del Consejo del Salario y del Salario Mínimo, Vital y Móvil, absolutamente degradado durante la gestión mileista, y se defiende el pago del salario en efectivo, descartando el complemento por medio de tickets canasta u otras alternativas «en especias».
Estos objetivos en defensa de las relaciones laborales formalizadas y con todos los derechos históricos para los trabajadores, incluyen la recuperación de algunos puntos que se intentaron instalar en los últimos años de gestión peronista, como la ampliación de las licencias por paternidad o la reducción de la jornada laboral (de manera gradual y progresiva), un alternativa que en su aplicación inicial en diversos país mostró su potencialidad pára incrementar la productividad, mejorar las condiciones laborales y generar más empleo. La «contrapropuesta» laboral peronista también incluiría el derecho a una participación en las ganancias empresariales por parte de los trabajadores, como ya se aplica en algunas empresas (el caso de Bridgestone)
El cosecretario cegetista Jorge Sola denunció la intención oficial de sacar la refforma «entre gallos y medianoche» en el mes de diciembre, que no pudo avanzar por la resistencia gremial y parlamentaria que obligó a postergar su tratamiento hasta este mes de febrero. Y agregó: «Somos una oposición constructiva. Sabemos que se puede y se debe modernizar el mundo del trabajo, pero el cambio en las relaciones no va a terminar generando trabajo por sí mismo. Tenemos que armar un proyecto que incluya a la modernización desde las nuevas modalidades de producción hasta los nuevos modos de trabajo, sin quita de derechos».
«Hay muchos aspectos de la Ley que son inconstitucionales. A los efectos prácticos termina siendo una ley que permite desprenderse de un empleado formal de una manera más rápida y más barata».
El gremialista denunció que el Gobierno busca «debilitar a los sindicatos no sólo de manera económica, sino en la posibilidad de representar a los trabajadores, por ejemplo limitando el derecho de huelga» y ratificó una incondicional defensa de estos derechos, «institucional, política, gremial y técnica». Y concluyó, anticipando la estrategia gremial para las inminentes negociaciones parlamentarias: «»Nos juntamos con los gobernadores de Provincias Unidas, nos juntamos con los gobernadores del peronismo, estuvimos hablando con senadores de extractos radicales. Eso implica claramente, la búsqueda de un consenso».

























