El co–secretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, cuestionó el proyecto de reforma laboral que impulsa el gobierno que encabeza Milei y confirmó «medidas de fuerza si no se introducen modificaciones sustanciales en la iniciativa». En una entrevista radial también calificó el texto como «redactado maliciosamente» y que «no genera beneficios ni para los trabajadores ni para las pequeñas y medianas empresas».
«Desde diciembre, la CGT viene desarrollando una estrategia política y parlamentaria para frenar el avance del proyecto, dialogando con senadores y gobernadores», aseguró Jerónimo, resaltando que por eso «el oficialismo debió postergar el tratamiento de la ley, que inicialmente pretendía aprobar como un trámite exprés”. “Este proyecto, así como está, no pasa y no puede salir”, sentenció.
El titular del Sindicato de Empleados del Vidrió también aseguró que «existen compromisos de algunos gobernadores para acompañar el rechazo si no se incorporan las modificaciones que plantea el movimiento obrero», subrayando que «la prioridad de la CGT es construir una mayoría parlamentaria que permita cambiar el contenido de la iniciativa, sin descartar, en paralelo, acciones como movilizaciones o paros».
El integrante del cuerpo de secretarios generales de la central sindical también remarcó que «el rechazo al proyecto no se limita al sindicalismo, sino que fue expresado conjuntamente por distintos gobernadores y por cámaras empresariales como ADIMRA, la CAC y CAME». “No tiene nada beneficioso ni para los trabajadores ni para las pymes”, insistió.
Si bien reconoció que «el mundo del trabajo atraviesa transformaciones que requieren actualizaciones», Jerónimo advirtió que «eso no puede hacerse a costa de derechos y conquistas laborales, ni favoreciendo únicamente a un sector reducido de grandes empresas», concluyó.

























