La crisis económica del mercado interno, que produjo una fuerte reducción de las coberturas de salud, tanto para trabajadores del sector informal, como monotributistas y empleados en relación de dependencia, también está afectando la cobertura de medicamentos a los beneficiarios de distintas Obras Sociales, lo que está produciendo cortes en los descuentos en el expendio de medicamentos en farmacias, debido a las deudas y un corte en la cadena de pagos.
Así, a la situación que atraviesan los jubilados y pensionados (PAMI), por la fuerte disminución en los descuentos en medicamentos, y a la crisis que puso en superficie la Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) —ya incluida entre las que pueden ingresar en un proceso de privatización—, se sumó la Obra Social de los Petroquímicos, que, según comunicó días atrás la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales (AFMSRA), debieron suspender los descuentos, debido a una creciente y extendida deuda con esta cadena social farmacéutica.
Del mismo modo, Obras Sociales Provinciales también se encuentran nuevamente al borde de sufrir el corte de la atención a afiliados, como corolario a lo que se define como «un ciclo repetido de incumplimientos, que esta vez amenaza con derivar en consecuencias concretas sobre la provisión de medicamentos a la comunidad».
Así, si bien la Ley de Obras Sociales obliga a cubrir el Programa Médico Obligatorio (PMO), incluyendo la provisión de medicamentos, la realidad exhibe grandes incumplimientos, que abarcan a beneficiarios de tratamientos oncológicos y de otro tipo de enfermedades crónicas, a pesar de los reclamos a la Superintendencia de Salud y al Ministerio de Salud provincial, ya que el gobierno que lidera la administración libertaria también retrasa el envío de los aportes de los trabajadores a sus propias entidades de salud:
El impacto sanitario puede profundizarse, debido a que muchas farmacias denuncian «una situación económica límite», ya que volúmenes importantes de las deudas se remontan al mes de agosto del año pasado, por lo que también el crédito con las droguerías está llegando al máximo de tensión. Según afirman, «el abastecimiento actual está sostenido en muchos casos por las propias farmacias», llegando «el nivel de endeudamiento con proveedores a su techo». Por eso definen esta advertencia de corte de la atención «no como una amenaza ni una medida política», sino que se trata de «una consecuencia inevitable».

























