De acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), el salario real de los trabajadores del sector registrado volvió a caer en febrero y completó seis meses consecutivos de retroceso. En el primer bimestre del año, la contracción acumulada llegó al 1,9%, impulsada por la aceleración inflacionaria. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, la caída promedio alcanza el 8,9%, aunque el impacto es muy desigual según el sector: los estatales nacionales perdieron un 37,2% de su poder adquisitivo, mientras que los privados registran una baja del 3,5%.
Los datos del Indec muestran que en febrero los salarios privados crecieron apenas un 2,4% nominal y los públicos un 2,3%, ambos por debajo de la inflación mensual de 2,9%. Analistas especializados anticipan que las cifras volverán a ser negativas en marzo, ya que la tendencia negativa para los salarios no mostró ninguna señal de revertirse en un mes que además marcó un récord inflacionario de 3,4%.
El deterioro también se verifica en las paritarias. Según estimaciones del Cetyd (UNSAM), las principales negociaciones del sector privado acordaron subas promedio de 1,7% en enero, 0,8% en febrero y 2,3% en marzo, todas por debajo de la inflación de esos meses. Un informe de la Secretaría de Trabajo también confirma que el salario conformado promedio de los 27 principales convenios cayó 2% en términos reales en marzo respecto de febrero, acumulando una baja del 5% interanual. De 27 convenios relevados, solo cinco pactaron aumentos iguales o superiores al IPC de marzo.
El salario mínimo, vital y móvil sufrió la caída más abrupta. Según el informe «Panorama del empleo asalariado formal y de las remuneraciones» del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA), el SMVM perdió el 39% de su poder adquisitivo entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, ubicándose en un nivel incluso inferior al de 2001, antes de la crisis de la convertibilidad. En términos históricos, el valor actual representa apenas un tercio del máximo registrado en septiembre de 2011.
La pérdida salarial se da en paralelo con la destrucción de empleo formal. El mismo informe del IIEP señala que desde noviembre de 2023 se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo asalariado formal, con caídas en el sector público, el privado y el empleo en casas particulares. Industria y comercio encabezaron la destrucción desde septiembre de 2025, con nueve meses consecutivos de reducción. Según la consultora MAP Latam, mientras el empleo formal cayó en 261.000 puestos, los trabajadores por cuenta propia crecieron en 427.000, en un mercado laboral donde la informalidad ronda el 43%.Sonnet 4.6

























