Este martes, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) lleva adelante un paro nacional de 24 horas en toda la Administración Pública Nacional, con un plan de protestas, asambleas y movilizaciones particularmente enfocado en los aeropuertos de todo el país. El sindicato reclamó la inmediata reapertura de las paritarias para los estatales y una recomposición salarial de emergencia, en el marco de una pérdida acumulada de más del 44% del poder adquisitivo durante la gestión de Javier Milei.
Las primeras acciones de la jornada comenzaron en los aeropuertos de Bariloche y El Calafate, con bloqueos en sus accesos. En la Ciudad de Buenos Aires, la concentración central se concretará a paertir de las 11 en Costa Salguero, en la intersección de la Avenida Costanera Rafael Obligado y Jerónimo Salguero, frente al Aeroparque Jorge Newbery, donde el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, brindará una conferencia de prensa al mediodía.
En pleno alerta climático, Sturzenegger avanza con el desmantelamiento del Servicio Meteorológico
Marcelo Belelli, coordinador de ATE en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), aclaró que los vuelos no van a ser cancelados, aunque advirtió sobre posibles demoras operativas producto de las asambleas. En esa entidad, el conflicto tiene un componente adicional: durante más de un mes de conciliación obligatoria para los controladores de vuelo, la Secretaría de Trabajo no convocó a ninguna audiencia de negociación con el sector.
La medida de fuerza también alcanzó al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), donde el sindicato protestó contra el anuncio del ministro de Desregulación Federico Sturzenegger de eliminar más de 900 puestos de trabajo. Además, se vieron afectados los servicios de recolección de residuos, migraciones, controles sanitarios en puertos y aduanas y mantenimiento de plantas nucleares, entre muchos otros. Los hospitales garantizan guardias mínimas y PAMI y ANSES atienden únicamente a emergencias.
El reclamo salarial se enmarca en el período paritario del Convenio Colectivo de Trabajo 214/06, que abarca de junio de 2025 a mayo de 2026. Los aumentos ya acordados —firmados por UPCN sin la participación de ATE— se encuentran entre 2 y 5,4% por debajo de la inflación acumulada. El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), del que ATE forma parte junto a más de 140 organizaciones, estimó que cada trabajador del sector público perdió en promedio $11.917.049 en los últimos dos años, y que el total de pérdidas de los trabajadores durante el gobierno de Milei asciende a 58 billones de pesos.
Aguiar fue contundente al evaluar la situación: «El Gobierno hasta aquí no dio una sola señal que permita pensar que se van a reabrir las paritarias. Si no hay plata para los trabajadores, no habrá paz para el Gobierno. La conflictividad va a escalar y no será nuestra responsabilidad». ATE anticipó que evaluará nuevas medidas de acción ante cualquier avance del Gobierno en materia de despidos o recortes en el sector público.

























