Roberto Fernández fue reelecto al frente de la UTA

                RedacciónEDA

Un día después de la simbólica marcha del sindicalismo a Luján, hubo elecciones en la Unión Tranviarios Automotor, donde Roberto Fernández fue reelecto para un nuevo mandato de cuatro años.

Fernández, que ejerce el cargo desde el 2008, logró la “mayoría absoluta” en los comicios celebrados en todo el país, que le permitirá ocupar la titularidad de la UTA hasta el año 2019.

El actual secretario general del gremio de transporte de pasajeros encabezó la Lista Celeste y Blanca, acompañado por Daniel Domínguez como secretario adjunto.

Miguel Bustinduy, actual secretario de Organización del gremio de colectiveros, encabezó una lista opositora para intentar competir con Fernández, pero finalmente no fue válida, según señalaron “por razones estatutarias”.

No conformes con eso, se realizaron intentos de impugnación de los comicios en la Justicia, que más allá de idas y vueltas judiciales, de momento, no prosperaron. Razón por la cual hubo descontento y algunas “quemas de urnas” en zona metropolitana”.

Días antes de la votación, el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 44 había hecho lugar a una “medida cautelar” y había ordenado la suspensión de la elección de las autoridades del Consejo Directivo Nacional. La decisión estuvo basada en la existencia un “conflicto intrasindical”, de ahí la imposibilidad de una lista de participar en los comicios.

Al mismo tiempo había ordenado que la Junta Electoral a cargo del acto de votación recepcione la nómina “Trabajadores UTA Federal Lista Roja”, que fuera rechazada, lo cual para la jueza podría implicar una “violación de la garantía de libertad sindical vigente a partir de la ley 23.551”.

Luego de estos avances, aceptó la apelación del oficialismo y la causa dio un vuelco allanando el camino a Fernández que revalidó su cargo.

Fernández pertenece al sector de los gremios dialoguistas con el gobierno. La UTA mantiene buena relación con Guillermo Dietrich, actual ministro de Transporte y también con Rodríguez Larreta, jefe de gobierno de la Ciudad, aunque en este momento la cuerda está tensada por una difícil situación en el interior del país donde hay muchas seccionales con medidas de fuerza porque no se están haciendo efectivos los acuerdos paritarios ya acordados.

La posición de UTA siempre genera expectativa, no sólo por la dimensión de la organización sino por su centralidad estratégica a la hora de una medida de fuerza, con lo cual desde el gobierno siguen con atención los movimientos del gremio en el intento de mantener “buenas relaciones” con el sector.