En el marco del evento anual ProTextil 2025, realizado en el Teatro Municipal Roma, de Avellaneda, la Fundación Pro Tejer alertó por las gravísimas consecuencias para el sector de los planes económicos del gobierno de Javier Milei, que no sólo deteriora dramáticamente las posibilidades de recuperación del mercado interno sino que también abre indiscriminadamente las importaciones y las compras directas al extranjero, lo que plantea una competencia muy difícil de contrarrestar por parte de la industria textil nacional.
El informe presentado por Pro Tejer durante el evento confirma que la producción de textiles y prendas de vestir se redujo un 14,5 % en términos interanuales, respecto del mismo período de 2023. También se remarcó que el uso de la capacidad industrial instalada del sector alcanzó niveles mínimos, dando cuenta de una evidente subactividad estructural (lo que implica que los costos fijos aumentan por unidad producida, deteriorando aún más los márgenes de ganancia y y generando inviabilidad para muchos emprendimientos).
El impacto laboral de esta dinámica, propiciada por las medidas del Gobierno de Javier Milei, es directo: el empleo asalariado privado se redujo un 2 % entre diciembre de 2023 y junio de 2025. En el sector manufacturero, uno de los más golpeados, se perdieron 33.400 puestos de trabajo registrados en el período y, en el rubro textil, esa cifra llegó a 11.500 empleos perdidos (el equivalente a un recorte de casi 10 % de la fuerza laboral registrada). Como muestran diversos estudios, el impacto es mucho más grave en las pequeñas y medianas empresas, talleres familiares, etc.
Durante el evento, la directora Ejecutiva de ProTejer Priscila Makari afirmó que “el modelo actual reproduce un populismo cambiario insostenible en el tiempo” y detalló que la industria textil “sufre los mismos problemas que el resto del aparato productivo: apreciación cambiaria, caída del poder adquisitivo, altísimas tasas de interés, apertura y desregulación comercial”. También confirmó que entre enero y agosto del 2025 “las importaciones textiles crecieron un 63% interanual, muy por encima del promedio general”, lo que en un desagregado da que “las confecciones aumentaron 160%, la indumentaria 103% y los tejidos de punto 134%”.
La economista jefe de la Fundación, Lucía Knorre, advirtió que el “impacto de la prolongada crisis no es solo transitorio, sino que empieza a dejar huellas estructurales”. En ese marco, denunció que “en el último año y medio, se perdieron más de 17.600 empresas, de las cuales unas 1800 corresponden a la industria manufacturera y 380 al sector textil, de la indumentaria, calzado y cuero”. Y agregó: “Cuando miramos el empleo registrado, se perdieron más de 100.000 puestos asalariados privados. La industria manufacturera redujo 33.400 empleos, y el sector textil casi 12.000 puestos”. “Estamos frente a una destrucción de capacidades productivas que no se recompone fácilmente”, resumió la especialista.
La economista y directora de la consultora EcoGo Marina Dal Poggetto explicó, en relación con el ajuste de precios relativos, que “el sector textil se encuentra un 35% en términos reales por debajo del momento en que asumió Milei y un 15% por debajo del nivel de precios de equilibrio alcanzado por el gobierno de Macri en 2018 tras el ajuste fiscal y tarifario”.

























