APTA conmemoró aniversario con denuncias, preocupaciones y convocatoria a la defensa de Aerolíneas Argentinas y los derechos laborales

Al cumplirse el pasado 11 de enero, 63 años de su fundación, la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA) convocó a asumir las luchas gremiales «con compromiso, combatividad y unidad, en defensa de nuestros puestos de trabajo y derechos laborales», describiendo a través de sus redes y comunicados oficiales un contexto complejo en la actividad aeroportuaria y priorizando el rol que debe seguir cumpliendo Aerolíneas Argentinas y el diseño de políticas que atiendan un sector que está atravesando complicadas situaciones locales e internacionales.

En este sentido, el sindicato que conduce Ricardo Cirielli, difunde información donde, si bien «el transporte aéreo en la Argentina creció con fuerza en los últimos años, ese avance no se tradujo en una mejora para todos los jugadores». Y aclara: «Mientras la cantidad de pasajeros alcanzó niveles récord y se amplió la oferta de vuelos, Aerolíneas Argentinas fue perdiendo participación en el mercado», con «una presencia cada vez más reducida frente al avance de las aerolíneas de bajo costo».

APTA denuncia la gestión del presidente Lombardo como «deficitaria» y «fallida» en Aerolíneas Argentinas: «si no tiene idoneidad y coraje que renuncie»

Así cita un informe de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), donde pasa revista a un historial donde, mientras en 2019 y 2020, Aerolíneas Argentinas transportaba al 63% de los pasajeros de cabotaje, en 2021, «en un contexto todavía atravesado por las restricciones de la pandemia y con menos competencia activa, su participación llegó al 72%». Sin embargo, «a partir de ese año, el proceso se revirtió», por lo que «en 2022 bajó al 70% y en los años siguientes el retroceso se profundizó, hasta cerrar 2025 con una participación del 58%». «En cuatro años, perdió 14 puntos de share», específicamente.

«Parte de ese retroceso estuvo vinculado a una redefinición de su operación» y «en los últimos años, Aerolíneas dejó de operar rutas que no resultaban rentables, una decisión que impactó directamente en su participación dentro de un mercado que, en paralelo, siguió creciendo y sumó nuevos jugadores». Este panorama aumenta en perjuicios a los usuarios, si se tiene en cuenta que la empresa Flybondi, por segunda temporada consecutiva, durante las festividades de fin de año, canceló más de treinta vuelos programados (que superan los ciento sesenta en las últimas semanas), con todas las consecuencias que esta situación produce a los trabajadores y principalmente a los pasajeros que, para estas fechas, mayoritariamente tienen como objetivo viajar para reunirse con seres queridos en la conmemoración de la Navidad y el nuevo año.

Asimismo APTA, en un comunicado que titula «Se veía venir», publica un estudio realizado por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) donde se expone que «nuevas estimaciones para la producción de combustible de aviación sostenible (SAF), y los números demuestran que en 2025 la producción de SAF habría alcanzado las 1,9 millones de toneladas (Mt) (2.400 millones de litros), que si bien es el doble de lo producido en 2024, muestra que el crecimiento no es el esperado, y que la proyección estimada para 2026 se desaceleraría, lográndose una producción de 2,4 Mt». Así, «la producción de SAF en 2025 representa solo el 0,6 % del consumo total de combustible para aviones, aumentando al 0,8 % al año siguiente». Y concluye: «A los precios actuales, la prima de SAF se traduce en 3600 millones de dólares adicionales en costos de combustible para la industria en 2025».

De esta manera, el gremio del Personal Técnico Aeronáutico, mientras realiza la salutación por la conmemoración del aniversario en este primer mes del año, invita a reflexionar sobre distintos aspectos de la realidad del sector, aportando diferentes variables, no solo del orden local, con las particularidades de las políticas de Estado que asume la administración libertaria, sino también poniendo un foco de atención en un preocupante contexto internacional, también enmarcado en la defensa de las conquistas sindicales, para, aun en condiciones adversas, apuntalar «el poder adquisitivo y las condiciones de empleo de los trabajadores».