PedidosYa echó a casi la mitad de sus repartidores y tomaron las oficinas de la empresa

                RedacciónEDA

La empresa de delivery de comidas despidió a 450 empleados y tras la desvinculación una multitud tomó las oficinas de Palermo en reclamo . Los cesanteados se enteraron porque les habían bloqueado la aplicación. Creen que los quieren reemplazar por monotributistas o trabajadores en negro, precarizando aún más sus actuales condiciones de trabajo.

Por ese motivo los pleados se organizaron rápidamente y desde el mismo martes a la tarde se concentraron en Gurruchaga 1776, Palermo, donde tiene la base la empresa para reclamar por sus puestos de trabajo. Hoy decidieron concretar una ocupación pacífica de la sede, a la espera de un vocero de la empresa que les de una explicación.

“Si no nos dan una respuesta, tendremos que ir a la puerta de los restaurantes para que se conozca nuestro problema. Hay despidos con causas inventadas, dicen que un repartidor rechazó cien viajes en cinco minutos, algo imposible. Quieren flexibilizar nuestras condiciones de trabajo”, denunció uno de los despedidos.

Casi medio centener de repartidores de PedidosYa entonces quedaron sin trabajo por una decisión de la compañía, que se dedica al delivery de comidas en restaurantes. Ante lo sucedido, los despedidos se concentraron en la calle Gurruchaga al 1700, donde se ubica la base logística, acompañados por decenas de compañeros de servicios de delivery y mensajería.

La gran mayoría de los cesanteados se enteraron por accidente, al descubrir que tenían bloqueado el acceso a la aplicación que les avisa de las entregas a realizar. Al concurrir a la base para informar la anomalía, les informaban que habían sido echados y les exigían la devolución de la caja en la que transportaban la comida. A diferencia de otras aplicaciones, los repartidores de PedidosYa estaban en relación de dependencia, pero la falta de notificación formal les impide saber la causa y si cobrarán algún tipo de indemnización lo que genera gran incertidumbre.

Los despidos redujeron a la mitad el plantel de PedidosYa, que hasta hace unos meses oscilaba en 1.200 repartidores y que ya se había reducido en más de un centenar. La sensación mayoritaria entre los trabajadores es que se trata de una maniobra de precarización que consiste en desaparecer a los empleados registrados e iniciarse con monotributistas o trabajadores en negro, como lo hacen Rapi y Glovo, competidores que ganaron terreno en el último año.

El modelo a seguir no es favorable a los trabajadores, sino todo lo contrario. “Los chicos que trabajan para esas aplicaciones cobran 40 pesos por envío, por eso andan como locos por la calle aunque no tienen seguro. Van expuestos a sufrir accidentes y de involucrar en ellos a otras personas”, señalaron.

En los últimos tiempos, la empresa (muy popular en toda Latinoamérica) venía incumpliendo el acuerdo entre ASIMM, el sindicato que agrupa a motociclistas y mensajeros, y las cámaras del sector. Por eso las remuneraciones estaban congeladas a los valores de abril del año pasado. Fuentes sindicales señalaron que la firma ya había producido algunos despidos en Rosario que luego fueron dejados sin efecto.

“El hecho de que estos chicos estuvieran en blanco era una esperanza para los que trabajamos en el delivery y la mensajería pero lo que acaba de ocurrir es una señal de que todo va para atrás, de que se va a acentuar la precarización” dijeron los trabajadores quienes señalaron además un “Estado ausente” en la cuestión.