Mientras el Gobierno promociona el acuerdo UE – Mercosur más actores lo rechazan

                RedacciónEDA

Mientras el gobierno celebra el acuerdo UE-Mercosur y lo defiende porque asegura que va a  “abrir el comercio y atraer las inversiones, lo que se traduce en más empleo, más trabajo”, otros analistas y empresarios concluyen lo contrario o por lo menos tienen dudas de eso.

Es el caso del presidente de la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados, José de Mendiguren (FR) quien solicitó ayer que el canciller, Jorge Faurie y el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica concurran al Congreso a informar los alcances del polémico acuerdo.

Para muchos no va a generar una oferta más amplia para el consumidor ni precios más competitivos, sino que será el fin de la industria nacional, debido a la competencia desigual que existe entre ambos bloques.

El vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó frente al acuerdo que “ si la línea de largada fuera hoy mismo la competencia de los productos nacionales contra las importaciones sería muy desigual, ya que sería absolutamente imposible no sólo integrarse, sino complementarse”.

Además el empresario señaló que en una economía en recesión no se trata de dejar desguarnecido a ningún sector. La visión no es perder sectores. No coincido con que algunos tengan que desaparecer” dijo refutando la triste expresión del empresario agropecuario, Gustavo Grobocopatel, quien afirmó horas atrás que para avanzar “hay que permitir que algunos sectores desaparezcan”.

En medio de la polémica, se publicó el documento del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). La liberalización de aranceles a las importaciones es uno de los puntos de mayor controversia, sobre todo en un contexto geopolítico que posiciona a la región en inferioridad por la debilidad de Argentina y Brasil.

El texto afirma que se eliminarán completamente los aranceles para importaciones sudamericanas en sectores como automóviles, autopartes , maquinaria, productos químicos y farmacéuticos. Para cada uno de estos sectores se liberalizan más del 90% de las exportaciones de la UE.

A su vez, la Unión Europea eliminará los aranceles sobre el 100% de los bienes industriales durante un período transitorio de hasta a 10 años. De esto se desprende el perfil que podría profundizar Latinoamérica en el futuro: exportadora de materias primas sin valor agregado, lo que podría ser lapidario para nuestra economía.

Sindicatos de Sudamerica rechazan el acuerdo Mercosur – Unión Europea

De hecho, la Unión Europea liberalizará el 82% de las importaciones agrícolas, mientras que las importaciones restantes estarán sujetas a compromisos de liberalización parcial, incluidos los contingentes arancelarios para productos más sensibles.

Respecto a la carne avícola, el Mercosur podrá exportar 180 mil toneladas libres de impuestos, subdivididas en 50% deshuesado y 50% sin espinas. También habrá seis etapas anuales de implementación. En carnes porcinas, el bloque podrá exportar 25 mil toneladas con un arancel de 83 euros por tonelada.

Además, el bloque sudamericano liberalizará productos de la UE como el vino, los licores, el aceite de oliva, algunas frutas frescas, duraznos en conserva, tomates en conserva, malta, papas congeladas, carne de porcino, chocolates, galletitas y refrescos.