Informe BAL: En Argentina muere un trabajador cada 20 horas en accidentes laborales

                RedacciónEDA

El espacio Basta de Asesinatos Laborales presentó este viernes su primer informe anual sobre muertes en los lugares de trabajo. En un acto que contó con la presencia de familiares de las víctimas, se informó que en nuestro país muere un trabajador o trabajadora cada 20 horas, lo que suma unos 400 casos anuales, sin contemplar las muertes in itinere (las que suceden en el camino entre el trabajo y el hogar) ni a quienes se encuentran en negro o por fuera del régimen formal.

Basta de Asesinatos Laborales (BAL) surgió hace dos años a raíz de la muerte de tres trabajadores en el mismo día en sus puestos de trabajo, sólo en la ciudad de Buenos Aires: David Ramallo de la Línea 60, Diego Soraire del INTA y Charly Alcaraz trabajador de la construcción en una obra. A partir de esos hechos desgraciados, familiares, compañeros y amigos de las víctimas se organizaron para exigir justicia por estas “muertes invisibles” y plantear que estos hechos no son sólo accidentes sino que por ser evitables deben ser considerados como asesinatos.

El espacio funciona entonces como un frente de familiares y organizaciones sindicales, del que participan los familiares de David Ramallo, de Brian “Mechi” Cantero, de Luis Pons y de Martín Pino, así como los choferes de la Línea 60, trabajadores y trabajadoras del INTA, del Belgrano Norte, del Corralón de Avellaneda, docentes, bancarios, de la Secretaría de Seguridad e Higiene del SUTNA (gremio del Neumático), del Taller de Estudios Laborales y del Colectivo de Cine Militante Silbando Bembas.

Así, el espacio BAL comenzó a recolectar datos combinando información publicada por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) con otra obtenida por fuentes directas e indirectas (como artículos periodísticos), tanto cuantitativa como cualitativa. Otro tema que aborda el colectivo es el de las muertes por enfermedades profesionales (EP), de las que casi no existe registro en el país, constatándose casi la inexistencia de registro de las mismas en el informe presentado, lo que contradice toda la información y el conocimiento a nivel internacional, que indica que cerca de un 40% de los problemas de salud laboral son EP y que las muertes por EP son mucho más numerosas que las debidas a accidentes.

En cuanto al número de muertes, el informe presentado constata unas 400 muertes durante el último año, lo que equivale a una muerte laboral cada 20 horas. Esta cifra alarmante sólo remite a trabajadores/as en blanco y sólo se incluyen los Accidentes en el Trabajo, no los llamados accidentes In Itinere (en el viaje del hogar al trabajo, y del trabajo al hogar), que estadísticamente son de una magnitud semejante a los Accidentes en el Trabajo.

Luego de desglosar las cifras generales por rama de actividad (construcción y transporte son las más afectadas), por zonas geográficas y por franjas etarias, el informe se analizó una serie de casos paradigmáticos de muertes laborales como los de Sandra y Rubén en la escuela de Moreno, los 9 trabajadores pesqueros del hundido buque Rigel en Mar del Plata, el de Mechi Cantero en la Papelera Sein, el de Brian Cantero en la papelera Aeon, el de Martín Pino en la estación Retiro, el de José Maidana en uno de los talleres del subte o el de Fabián Tomasi, muerto por la exposición a los agrotóxicos en la empresa Molina, entre otros.

El informe también concluyó que la cantidad de trabajadores muertos por causas laborales es mucho mayor a las cifras oficiales y que en la mayoría de los casos esas muertes se deben a la tendencia empresarial a la reducción de costos en salud y seguridad, así como a la desidia en el control por parte del Estado.

La presentación del informe se llevó adelante este viernes 14 de diciembre a las 18 horas en la sede de Ademys, de calle Solís 823, en la Ciudad de Buenos Aires.