Vísperas de un día del Trabajador recargado: sindicatos del transporte en estado de colisión

Edgardo R. Chini

Los gremios del transporte, definirán si la sangría política/gremial llega al río, luego
del contrapunto entre máximos referentes sindicales que dejó el anuncio del paro
conjunto, entre el Frente Sindical y las dos CTA de este martes 30 de abril.

Fue allí donde se criticó abiertamente, la medida de fuerza anunciada previamente
por la CATT, entidad donde confluyen los principales gremios del transporte, que
decidió no prestar servicios el 1ro de Mayo y los feriados siguientes, para poner en
superficie el tributo de ganancias por salarios, cuando esa paga se lleva puesto
todo extra que se alcance realizando tareas durante los días no laborables.

Así fue que desde la zona portuaria-navegable se respondió explícitamente a las
críticas por elevación con destino a otras organizaciones de la misma actividad,
que el principal líder camionero esgrimió durante el cierre del acto en SMATA.

Lo que no quita que la pulsión también venga por aire, con un sector aeroportuario
y aeronavegante, que ha construido una destacada “unidad en la acción”, en un
enfrentamiento explícito a las políticas oficiales de flexibilización laboral.

La actividad ferroviaria definió su posición, y no habrá trenes el día del Trabajo, mientras la CGT hasta aquí parece estar poniendo en práctica una implícita “libertad de acción”,
para los sindicatos confederados en la central madre.

Pero ciertamente, no tuvo buena recepción la puesta en superficie de diferencias
exhibidas más allá de lo metodológico, que obligó incluso a la propia Federación
Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), a respaldar explícitamente la
medida de fuerza decidida por la CATT, con carta al Ministro de Producción
incluida.

La Federación Internacional del Transporte avaló el paro del 1° de Mayo de CATT

Mientras tampoco gustó demasiado que la medida del 30 fuera anunciada, sin que
antes tuviera lugar explícito, el debate entre las regionales convocadas a la sede
mecánica, de donde debía emerger la decisión.

Así, las distancias se colaron por la hendija del transporte. Cuestión lógica,
teniendo en cuenta su importancia a la hora de evaluar la capacidad de
convocatoria y acatamiento a una huelga general.

Todo en un contexto minado por un desgobierno en Estado puro, donde sigue viva la interna entre un ex ministerio, devaluado a secretaria y una cartera de
producción, incapaz e impotente a la hora de ‘producir’ respuestas económicas
virtuosas.

Oficialismo tambaleante y oposiciones partidarias conscientes que en estos
comicios se pone en juego gran parte de su destino, junto al de un territorio
nacional en eclosión.