El Estado continúa con la política de entregar en manos privadas la generación y distribución de energía, cuando en la práctica no existieron resultados concretos para que el servicio mejore ni se abarate. En esta ocasión, la empresa estatal Integración Energética Argentina transfirió el control de la central termoeléctrica Brigadier López, en la provincia de Santa Fe, a la compañía Central Puerto, cuyo uno de sus accionistas es Nicolás Caputo, un reconocido amigo del presidente Mauricio Macri. La transacción se llevó a cabo por una suma de u$s326 millones.
En el contrato, se establece que Ieasa cede y transfiere a Central Puerto el Fondo de Comercio y todos los bienes, derechos y obligaciones que integran el mismo. Mientras que Central Puerto se hará cargo de la continuidad laboral de los empleados de la central. A su vez, la firma se compromete a realizar inversiones por u$s120 millones para completar la obra de cierre de ciclo que se lleva adelante.
Vale recordar que Central Puerto tiene una participación del 11,4% en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), porcentaje que se eleva al 15% si se considera sólo la generación térmica. Si bien durante la gestión de Mauricio Macri siguió sumando proyectos a esta línea, también desembarcó recientemente en la generación eólica, adquiriendo siete parques que al momento están en ejecución.
Desde los gremios insisten en que el Estado debe hacerse cargo del sistema energético. Por ejemplo, Carlos Mincci, secretario general de la Asociación de Personal Superior de Empresas de Energía, dijo, a raíz del último apagón que dejó a millones de personas sin luz, que «el sistema eléctrico es un servicio esencial y humano que no puede estar privatizado porque responde a cuestiones de fuerza mayor que el Estado debe garantizar para todas las personas”.
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“La situación es muy muy grave en el sistema eléctrico y está en riesgo, producto de la incapacidad y la indolencia de esta gente frente al ser humano” denunció Minucci ante Estado de Alerta. Y añadió que “es necesario controlar dónde van los altos costos que están pagando los usuarios por las tarifas, porque la fuga de capitales es enorme” frente a esta situación que generó una confusión total, que todavía no encuentra explicación y que generó graves inconvenientes al impedir el funcionamiento de hospitales, trenes, colectivos, negocios, y otros tantos rubros.