ADEFA presentó un informe para que no desaparezca la industria automotriz

                RedacciónEDA

En el marco de una grave crisis económica, en la que la venta de autos cayó en un año 56%, la asociación que agrupa a los fabricantes de automóviles (ADEFA) realizó un informe para pensar como puede sobrevivir la industria en la próxima década bajo un contexto adverso.

En dicho trabajo, la entidad asegura que se necesita un cambio de agenda profundo, acorde a los cambios que propone la tecnología. En principio, hay demasiadas terminales en el país que no coinciden con la demanda del mercado interno y con las unidades que se llegan a exportar a Brasil. También, que hay que concentrarse en la fabricación de vehículos «con motorización tradicional» ya que no están dadas las condiciones para que inversores apuesten a producir vehículos eléctricos e híbridos, como en Europa.

En ese marco, ADEFA deja en claro que los costos son un problema. Tomando en cuenta un documento que elaboró ABECEB, en la Argentina fabricar un coche cuesta u$s15.900; en Brasil, u$s12.700 y, en México, u$s9.600. La presión impositiva juega un papel importante en este aspecto y la chance de exportar y ganar mercados se reduce notablemente. Incluso, el informe hace referencia al mercado latinoamericano y asegura que durante los próximos años, será de 6,6 millones de vehículos (equivalente a 85.000 millones de dólares), mientras que para África y Oceanía, el volumen podría estar en torno a los 2,5 millones de unidades, es decir, un movimiento económico de unos 33.000 millones de dólares.

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Si se cumplen una serie de modificaciones, ADEFA imagina que para el 2030 la producción podría alcanzar 1,5 millones de unidades, las inversiones unos u$s12.000 millones y un aporte del sector al PBI del 0,8% actual al 2%. Números que garantizarán el correcto funcionamiento de una industria que hoy se encuentra en terapia intensiva. Detalle que no es menor: en ningún punto se habla de qué puede llegar a pasar con los trabajadores, que hoy padecen despidos y suspensiones ante la falta de demanda y el sobrestock de unidades que se acumulan en las terminales.