Musimundo y Frávega cierran sucursales, despiden gente y acumulan pesadas deudas

                RedacciónEDA

La tradicional cadena de electrodomésticos Frávega anunció la semana pasada el cierre del local de Cabildo y Echeverría, en el barrio de Belgrano, uno de los más grandes, y con ello se suma el cierre de otras cinco sucursales en menos de un año.

Desde de la empresa argumentaron la imposibilidad de asumir los costos de renovación del contrato de alquiler, sumado a las pérdidas que afronta la firma por la caída en las ventas registrada en los últimos dos años y sin perspectivas de reactivanción.

Luego de seis locales entre mitad 2018 y lo que va de este año, ahora trascendió que podría cerrar otros dos. Si la empresa no da respuestas a los trabajadores despedidos, aseguran desde el Sindicato de Comercio que habrá manifestaciones en los shoppings más importantes de la Ciudad: en el Abasto y en Palermo.

El furor de las ventas on line también genera cambios en la modalidad de ventas y va en detrimenta de las ventas tradicionales.

El subsecretario de Asuntos Internacionales de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (Faecys), Mario Amado, precisó que, de los 24 trabajadores, la cadena decidió reubicar a veinte.

Frávega no es la única cadena minorista que tiene problemas financieros. Musimundo, otra de las cadenas -que luego de su foco en la música- ahora se especializa en la venta de electrodomésticos, ya lleva cerrados 30 locales en todo el país y debe renegociar una cuantiosa deuda en breve.

El año pasado una de las firmas propietarias de Musimundo –Carsa-, entró en concurso de acreedores y de esta manera había conseguido renegociar su deuda con entidades bancarias. Pero ahora buscará nuevamente renegociarla porque no pudo pagar ni siquiera los intereses de una de sus obligaciones Negociables.

En su última reunión de directorio concretada el 30 de mayo pasado el directorio de la firma advierte que tiene “un faltante de caja de  $ 706 millones que la compañía no puede financiar con recursos propios ni con créditos bancarios”. La grave situación también se extiende a vencimientos de deuda con bancos y proveedores, con lo cual la situación es compleja y se espera destrabarla a la brevedad.