Podría avanzar la reforma laboral si el gobierno descarta los cambios en indemnizaciones

                RedacciónEDA

Consciente de que no puede sufrir otra derrota como fue con tarifas,  el oficialismo está dispuesto a dar marcha atrás con el punto más controvertido del proyecto de reforma laboral para facilitar un acuerdo con el peronismo “moderado” en el Congreso y recomponer la relación con la CGT.

En síntesis, sería quitar del borrador oficial el punto que propone excluir del cálculo indemnizatorio «el sueldo anual complementario, los premios y bonificaciones, y las compensaciones o reconocimientos de gastos que el empleador efectúe hacia el trabajador», así lo confirmaron desde la cartera de Trabajo que conduce Jorge Triaca.

Ya en la última reunión que mantuvo la Central Obrera con el jefe del bloque de senadores del PJ, Miguel Pichetto, habían consensuado que tal como estaba escrito el proyecto el artículo 245 de la ley de contrato de trabajo “no pasaba”, como no pasó tampoco en diciembre del año pasado, y desde entonces el tema gira en la cabeza del presidente sin poder encontrarle su cauce definitivo.

En ese sentido se continúa trabajando en la posibilidad de la creación de un Fondo de Cese Laboral que debería ser constituido a través de convenios colectivos entre las partes involucradas. Una especie de “indemnización en cuotas” que corren por cuenta del empleador y se desprenden de un porcentaje del salario.

En los títulos del proyecto oficial sobre reforma laboral figuran tres ejes: el blanqueo, las pasantías y la creación de una agencia de evaluación de tecnologías de la salud. Cuando se concrete la modificación, el oficialismo confía en avanzar con el resto del paquete laboral.

En el blanqueo, el acuerdo está avanzado y también en la creación de una agencia de evaluación de tecnologías de la salud, cuya objetivo es reducir el nivel de litigiosidad y fijar un nuevo programa médico.

El sistema de prácticas formativas, que reemplazará a las pasantías, genera dudas entre los gremios pero desde el gobierno son optimistas que se podría llegar a un acuerdo en el punto en el que los sindicalistas tienen objeciones: el pasante no recibiría un sueldo, sino una «asignación estímulo» no remunerativa.