Los Obispos le llevaron un “preocupante” diagnóstico social al Papa

                RedacciónEDA

Este viernes, el Papa Francisco recibió a otro grupo de 29 obispos de la provincia de Buenos Aires, con foco en la zona metropolitana y el Gran Buenos Aires y una vez más, el obispado bonaerense realizó un duro diagnóstico de la realidad social.

El mapa de situación, considerado “grave” estuvo enfocado principalmente en el problema del desempleo, la inflación y las consecuencias del debate por el aborto, temas que se abordaron en profundidad cara a cara con el sumo pontífice argentino.

Francisco los recibió a la comitiva desde las 9.30 horas de la mañana de Roma (4.30 de Argentina) en la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano encabezada por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y obispo de San Isidro, Oscar Ojea, y por el arzobispo porteño, el cardenal Mario Poli.

Los planteos quedaron plasmados en una carta que al inicio de la reunión, Ojea le entregó a Bergoglio en la que se analiza el marco social del país en el momento actual.

«Aquellos hermanos que tienen trabajo se levantan diariamente para ganar el pan con el sudor de sus frentes y también con el sudor del corazón, porque el salario no alcanza. Existe mucho temor de perder el trabajo; son muchos también los desempleados», planteó el presidente de la CEA en el texto.

En la carta, Ojea se refirió también a la crisis de abusos que enfrenta la Iglesia y planteó que «frente a esta situación no tenemos que victimizarnos». Crisis que Francisco encaró de lleno esta semana y a través de un Decreto determinó que sea “obligatoria la denuncia de abuso de menores de parte de los eclesiásticos”.

Los 29 obispos forman el segundo de los tres grupos en los más de 100 pastores de todo el país realiza la visita «ad limina» a la Santa Sede, una institución del derecho canónico en la que recorren durante una semana los distintos Dicasterios de la curia romana y le entregan un informe pastoral al pontífice.

Desde el 2009, cuando el presidente de la CEA era el cardenal Jorge Bergoglio, no se realizaba la visita «ad limina» de obispos argentinos. De ahí la importancia de este encuentro ecuménico del que también participaron entre otros, Santiago Olivera (Castrense), Carlos José Tissera (Quilmes) y Gustavo Carrara (auxiliar de Buenos Aires).