Los gremios de la Fempinra repudian al SUPA por los hechos vandálicos en el puerto que causaron heridos y detenciones

El conflicto sindical que terminó el domingo a la madrugada con disparos y heridos en la terminal T4 y Río de la Plata (TRP), donde se produjeron los enfrentamientos debido a una protesta salarial del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), fue repudiada por la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (FEMPINRA).

El (SUPA) que lidera Juan Corvalan  tensó la situación al máximo y se terminó enfrentando con un grupo de personas, supuestamente al servicio de las terminales, cuyo resultado fue: un baleado, varios heridos y decenas de detenidos.

El origen de la disputa es la paritaria de éste gremio, aún no resuelta y la recriminación que le hace a la FEMPINRA –de la cual permanece distanciado-, fue aceptar el 10% de incremento salarial promovido por las terminales con el aval del Gobierno nacional. Cuestión sobre la que la Federación explicó que el año 2019 “logramos un 42% de aumento y que la paritaria de 2020 continuará en lo que queda del año más allá de ese porcentaje aceptado”.

Al respecto, el mismo titular del sindicato de Guincheros, Roberto Coria repudió los hechos a los que consideró “irresponsables” y manifestó a este medio que “el SUPA se maneja con bandas que después no puede controlar”.  El dirigente gremial también despejó dudas respecto a alguna posible intervención de camioneros en el conflicto, dejando en claro que nada tuvieron que ver y que sólo “fue un conflicto portuario”.

Como parte de los incidentes, los trabajadores del sindicato en huelga ataron un portón de acceso de TRP a una camioneta y lo arrancaron para impedir las tareas que se desarrollaban en esa empresa, mientras el resto de los trabajadores de los demás gremios nucleados en la FEMPINRA insisten en seguir trabajando porque fueron declarados «esenciales» y consideran la situación como «muy difícil» además de valorar que «no hay despidos ni suspensiones».

Desde la Federación que conduce Juan Carlos Schmid se espera en éste caso, la intervención de los ministerios de Trabajo y de Transporte que encabezan Claudio Moroni y Mario Meoni, respectivamente, para que tomen las medidas correspondiente y dictaminen las sanciones al gremio que Guincheros consideró como un “clan familiar minoritario que no puede imponer a la mayoría de la comunidad portuaria un esquema de violencia con serios riesgos de que el puerto de Buenos Aires sea considerado un puerto inviable”.

En paralelo, la Administración General de Puertos radicó una denuncia penal contra los huelguistas, a quienes responsabilizó por los incidentes ocurridos este fin de semana.

Dado el contexto se prevén tiempos convulsionados en el puerto. El proceso de transición de toda la actividad portuaria que implica  por ejemplo, el nuevo acuerdo en la hidrovía Paraná-Paraguay, que administrarán 7 provincias y el Estado Nacional con epicentro en el puerto General San Martín -Santa Fe- o la descentralización hacia los demás puertos de la provincia Buenos Aires, seguramente traerá aparejados distintos  conflictos y pujas de intereses que deberán dirimirse en los próximos meses.