Despidos y suspensiones en Longvie por crítica situación financiera

                RedacciónEDA

Los trabajadores de Longvie organizan una marcha en reclamo de sus condiciones de trabajo. La tradicional empresa de artículos para el hogar, que cuenta con tres fábricas y 850 empleados se encuentra atravesando una situación financiera muy complicada: tiene una deuda de 500 M de pesos cuando sus activos son de 1.000 M, motivo por el que ya habían cesanteado a 26 trabajadores en octubre.

Ahora, se anunció que desde el lunes quedaron paralizadas sus actividades en dos de sus plantas y que, según informó la UOM, durante el período que dure la interrupción de las tareas y hasta tanto los empleados inicien el período de vacaciones,  los empleados percibirán sólo el 75% de sus haberes.

Asimismo, algunos de los trabajadores hicieron notar la incertidumbre reinante entre ellos. «Después de las vacaciones no sabemos qué ocurrirá», dijeron, a la vez que dejaron trascender que por la información que manejan en marzo podría haber más despidos.

La empresa está atenazada entre una fuerte caída de la demanda y severos problemas de liquidez para afrontar importantes deudas a corto plazo por las elevadas tasas de interés que impone el mercado financiero. En este contexto, la firma viene aplicando despidos y suspensiones a trabajadores ya que sus plantas de producción están frenadas en Catamarca y en Paraná (Entre Ríos).

Hace algunas semanas, Longvie armó un cronograma de suspensiones y despidió a más de una docena de trabajadores de su planta catamarqueña, que produce sobre todo lavarropas; mientras que un número similar de operarios fue desvinculado de la planta de Entre ríos.

Desde la empresa explican la situación por la fuerte caída en el consumo de bienes durables, así como también por los incrementos de los costos productivos gracias al aumento constante de las tarifas de servicios públicos. En este contexto, la compañía pasó a ser caratulada como en “perspectiva negativa” por la calificadora de riesgo FIX.

Según el informe de FIX, “Longvie concentra el 77% de la deuda financiera en el corto plazo lo que genera un elevado riesgo de refinanciación ante la persistencia de elevadas tasas de interés en el mercado local y la consecuente elevada carga financiera. Asimismo, FIX estima, que la demanda para productos de consumo discrecional enfrentará una caída real para el segundo semestre del ejercicio 2018, produciendo de este modo un impacto negativo en la generación de fondos”.

La evaluación de la calificadora plantea un difícil escenario para el mediano plazo: “La calificación podría verse presionada a la baja si la demanda continua débil y la compañía no logra reducir los elevados niveles de inventario que expondrían a riesgo de refinanciación. No se visualiza una mejora en la calidad crediticia en el mediano plazo dado el perfil financiero de Longvie, que incluye elevados niveles de deuda con coberturas estrechas y una liquidez ajustada”.

El balance anual de la empresa correspondiente al año 2017 cerró con pérdidas por más de 22,7 millones de pesos, luego de haber registrado ventas totales por algo más de 1.200 millones. El año anterior, con un volumen de ventas similar, el rojo había sido de 900 mil pesos, lo que marca claramente la incidencia negativa del incremento de los costos productivos.

Según el informe de FIX, la empresa afrontará un panorama complicado para la eventual renegociación de su deuda: “Históricamente la compañía ha demostrado una buena flexibilidad financiera. De todos modos FIX considera que las actuales condiciones del mercado la expondrán a un debilitamiento en su poder de negociación con liquidez será ajustada y elevada carga de intereses que presionarán resultados”.