La pregunta es quien va a apagar este “incendio” si los mismos Bomberos tienen que llegar al Congreso para hacerse oír. Decenas de cuerpos de Bomberos Voluntarios se aunaron este jueves al “Abrazo al Congreso” de la nación y al “Sirenazo”, desde las 10.30 en todo el país, en reclamo por el atraso del gobierno en el pago del subsidio a los cuarteles, que -según aseguraron- “pone en riesgo el normal funcionamiento del servicio público de seguridad siniestral”.
El estado de “alerta y movilización” ya había sido anticipado en La Gota (AM570) por el titular de la Federación Nacional de Bomberos, Carlos Alfonso, quien anticipó medidas de fuerza “en defensa de los recursos que sostienen al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios”.
Asimismo, a las 10.30 hs con un toque de sirena durante 1 minuto en todos los cuarteles de Bomberos Voluntarios de la Argentina, manifestaron su desaprobación a la iniciativa que se pretende implementar.
En ese orden, expresaron que las autoridades hasta el momento no han hecho el aporte correspondiente que las compañías de seguros recaudan en todas las pólizas para los bomberos. Han hecho una retención de fondos. Se hizo un pedido en la Cámara de Diputados que todavía no fue contestado por el Ejecutivo nacional.
“Necesitamos esos fondos en forma urgente, porque no solamente nos quieren recortar el 40 por ciento del subsidio con respecto al año pasado, sino que este año no hemos cobrado nada” había Alfonso.
Según se informó, los casi mil cuarteles de Bomberos Voluntarios de todo el país dependen de un esquema de subsidios oficiales destinados exclusivamente a la adquisición de equipamiento. A esta altura es de conocimiento público que en Zárate, por ejemplo, tuvieron que vender algunas unidades para poder pagar las cuotas (en dólares) de otra unidad que fue necesario adquirir.
De acuerdo con lo que establece la Ley nacional 25.054, el sistema se solventa con una cuenta de recaudación en la que se deposita el 5 por mil de lo que todas las compañías aseguradoras recaudan en concepto de pólizas contra incendios.
Ese dinero es retenido por la Superintendencia de Seguros de la Nación, que trimestralmente lo remite a la cartera de Hacienda, que a su vez lo transfiere a Seguridad para que a través de la Secretaría de Protección Civil lo distribuya por partes iguales ente todos los cuarteles.
Al respecto, desde la Federación señalaron que “el Estado debe más de 40 millones de pesos del 2016, 147 millones del 2017 y, para el presupuesto de este año, que calculábamos de acuerdo a información de la Superintendencia de Seguros, que iban a ser 1400 millones, hay alrededor de 900 millones, que las compañías aportaron, pero que el Estado está reteniendo”.