Autopartistas anticipan reducción de hasta 3 mil puestos de trabajo este año

El sector autopartista argentino es uno de los más golpeados por la recesión, el aumento de los costos locales, los insumos dolarizados y el desplome en la venta de autos en el mercado interno. En 2018 las autopartistas comenzaron con planes de suspensiones, para este año ya avanzar hacia los despidos masivos y el cierre de empresas. Cada ve más firmas se trasladan a Brasil.

Una de las autopartistas cuyo anuncio de cierre generó más repercusión en los últimos días es Brembo, de Barracas, que a fines de junio ser iría del país, despidiendo a sus 80 trabajadores. La mitad de su producción se destinaba al Ford Focus, que hace algunos meses se dejó de producir en el país. Los planes empresarios apuntan a concentrarse en Brasil y desde allí abastecer al mercado argentino.

También la autopartista Viauro despidió a 15 empleados y trascendió que habría pedido la quiebra. La francesa Hutchinson, proveedora de antivibrantes y burletes, primero cesanteó a casi 400 personas, luego bajó persiana y ahora provee desde Brasil. La francesa Faurecia
(grupo PSA Peugeot Citroen), también abandonó el país. La firma alemana Deutz, empesa con más de 50 años de historia en el país, también cerró sus puertas. Empresarios del sector anticipan por lo menos otros cinco cierres para los próximos meses.

El gerente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), Juan Cantarella, confirmó a BAE Negocios que “desde diciembre de 2017 a junio de 2019 se perdieron 4.800 puestos de trabajo. Se espera para este año, una pérdida de 3.000 empleos en el sector. La caída del 15% de la producción de autos profundiza la pérdida”.

Los gremios, por su parte, alertan sobre las fuertes presiones de Brasil y la “permeabilidad” del Gobierno argentino a un esquema de libre comercio. “Por eso, muchas de las empresas que se van, concentran su producción en Brasil. Hay un desangre lento de compañías en el sector. Las empresas nacionales son las que más dan pelea porque no tienen a dónde irse. Las multinacionales huyen”, explican.

En la actualidad, la industria automotriz trabaja al 35% de su capacidad productiva, una cifra similar a la de las autopartistas.