Volvió a fracasar el Consejo del Salario por una oferta empresarial «vergonzosa y denigrante»

La reunión del Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) volvió a fracasar y nuevamente será el Gobierno de Javier Milei el que fijará de manera unilateral el aumento correspondiente sobre los 271.571 pesos actuales, una cifra que ya quedó muy por debajo incluso del valor de la canasta alimentaria, que marca el límite de la indigencia.

Las dos CTA (Autónoma y de los Trabajadores) habían acordado previamente reclamar una recomposición del Salario Mínimo que alcanzara la canasta alimentaria, hoy en 572 mil pesos, propuesta a la que también se sumó la Confederación General del Trabajo (CGT). La oferta de las cámaras empresariales, y en particular de la Unión Industrial Argentina (UIA) no pudo ser más contrastante, ya que ofrecieron aumentos graduales que comenzaban con apenas 7 mil pesos en diciembre, llevando el mínimo a $278.000, para luego pasar a $284.000 en enero, $290.000 en febrero y $295.000 en marzo.

El titular de la CTA-T Hugo Yasky consideró que la propuesta empresarial es “vergonzosa y denigrante”, especialmente considerando que el SMVM no se actualiza desde septiembre. En ese sentido, definió el encuentro como un “fracaso”, aunque “seguramente para el Gobierno se cumplió el objetivo”. Y denunció que “hubo una maniobra con el sector empresario” para seguir derrumbando los ingresos y el poder adquisitivo de los salarios. Y concluyó: “Dijimos, porque nos parecía que era razonable llegar a la canasta de indigencia. En verdad tendría que estar en el millón de pesos (límite de pobreza). Propusimos pasar gradualmente hasta los 572 mil pesos”.

Ante la imposibilidad de acuerdo, el aumento será fijado nuevamente por el Gobierno, como en las dos oportunidades anteriores, con una cifra seguramente más cercana a la posición patronal, como viene sucediendo. La cifra debe darse a conocer dentro de los próximos 10 días.

El Salario Mínimo, que no sólo fija el básico para los trabajadores formales sino también una pauta para millones de trabajadores informales, aumentó nominalmente un 74,08% en lo que va del año, lo que implica una pérdida de más del 30% de su poder adquisitivo en relación con una inflación que ya alcanzó el 107% en términos interanuales.