Un sindicalismo dividido en tres actos del 17 de octubre reflejó las tensiones de la interna peronista

Los actos de conmemoración del 17 de octubre, Día de la Lealtad, también dieron cuenta de la interna en curso en el peronismo, hoy polarizada en torno a la conducción del Partido Justicialista, para la que se precandidateó la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en disputa con el gobernador riojano Ricardo Quintela. Y el sindicalismo no resultó ajeno a esas tensiones.

El grueso de las representaciones gremiales participó activamente del acto que organizó el gobernador bonaerense Axel Kicillof en la localidad de Berisso, considerada históricamente como el “kilómetro cero” del sindicalismo nacional. El discurso del mandatario provincial fue claramente contra la gestión de Javier Milei, posicionándose como principal referente opositor e incluso haciendo veladas referencias a una posible candidatura presidencial.

La CGT llamó a “recuperar lo mejor de la tradición justicialista”

“Si tienen reclamos, vayan a pedirle a Milei que le devuelva a la provincias los fondos para los jubilados, el transporte, los maestros y la seguridad. Sufren los laburantes, el pueblo y los jubilados, saltan en una pata los saqueadores y los timbeadores de siempre. ¡Basta de mentir, la casta no es el pueblo!”, manifestó. En cuanto a la interna peronista, dejó clara las diferencias aunque siempre reconociendo el lugar de Cristina (“Los mejores días siempre fueron peronistas: los más felices fueron con Cristina y los mejores tienen que estar en el futuro”). “No me interesa disputar ninguna interna. Mi responsabilidad es ofrecerles a los bonaerenses un escudo que atenúe lo que está haciendo Milei. Lo que quiero es colaborar con la construcción de una alternativa superadora. La única pelea que me interesa es la pelea contra la política de Milei”, añadió.

Además de numerosos intendentes, allí estuvieron buena parte de los dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), incluyendo a los cotitulares Héctor Daer (sanidad) y Pablo Moyano (camioneros), acompañados por Andrés Rodríguez (UPCN), Rodolfo Daer (Alimentación), Abel Furlán (Metalúrgicos), Julio Piumato (Judiciales), Juan Carlos Schmid (Dragybal), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes) y Alejandro Salcedo (docentes, UDOCBA), entre otros. También participaron del evento dirigentes de las dos CTA, como el diputado nacional y titular de la CTA de los Trabajadores Hugo Yasky, Roberto Baradel (CTERA) y Oscar de Isasi (estatales).

La foto de unidad sindical que se cristalizó en el acto no necesariamente expresa una única estrategia hacia la interna. En realidad, mientras que los sectores más “dialoguistas” de la CGT respaldan la candidatura de Quintela (lo que días pasados cristalizó en una declaración con críticas indirectas al “personalismo” de Cristina), lo mismo que las 62 organizaciones, que esta semana hizo explícito este alineamiento, los gremios más vinculados al moyanismo ya comienzan a plantear por abajo la posibilidad de que el nuevo titular del PJ sea Kicillof. De todos modos, Moyano remarca públicamente su apuesta por la “unidad” del peronismo, enfatizando que “el enemigo es Milei, no Cristina ni Axel”.

En paralelo al acto de Berisso, un sector del peronismo más alineado con la ex presidenta convocó a un encuentro en la Federación de Box, al que asistieron referentes de la Corriente Federal de Trabajadores, que lidera el bancario Sergio Palazzo. Allí estuvieron dirigentes como Carlos Minucci (APSEE), Daniel Catalano (ATE Capital), Víctor Santa María (Encargados de Edificios) y Daniel Ricci (universitarios, FEDUN).

Un tercer acto fue convocado por Guillermo Moreno en la plaza Juan Domingo Perón, en la Ciudad de Buenos Aires, con la presencia de dirigentes como Horacio Valdez (vidrio) y Leonardo Fábre (personal de ANSES).