Todesca contra la devaluación: «problema no es no poder comprar 200 dólares sino perder el laburo»

People wearing masks walk on a street in downtown Los Angeles, California, October 2, 2020, amid the coronavirus COVID-19 pandemic. (Photo by Robyn Beck / AFP) (Photo by ROBYN BECK/AFP via Getty Images)

En días de gran turbulencia en materia económica, la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco, se refirió a la brecha cambiaria y afirmó que el tipo de cambio en la Argentina «no está atrasado» y remarcó que «quienes plantean una devaluación como una especie de solución mágica no están siendo honestos»,  y acto seguido  sostuvo que “inseguridad económica no es no poder comprar u$s200, sino perder el laburo».

La funcionaria del Ejecutivo reconoció que es un tema del que “nos tenemos que ocupar” pero paralelamente  propuso “repasar los números de la economía argentina e identificar si el tipo de cambio está atrasado o no”, cuestión en la que ratificó que  todos los números indican que el tipo de cambio no está atrasado», afirmó Todesca Bocco.

En este sentido, la funcionaria sostuvo que al mismo tiempo se debe ver «cuáles son los efectos de la devaluación en la economía en un contexto de una contracción del 12%» del PBI y aseveró que «quienes plantean una devaluación como una especie de solución mágica no están siendo honestos».

La salida de la Economía debe basarse según la aspiración del equipo a cargo “en crecimiento económico y  mayores  exportaciones” pero no en la caída del salario, jubilaciones, de la demanda y del producto.

Por su parte, Alberto Fernández, se reunió el domingo en Olivos con su ministro de Economía, Martín Guzmán en el intento de controlar el dólar contado con liquidación bajo la sospecha de que está siendo operado para forzar una devaluación, cuestión que el Gobierno quiere evitar de todas formas.

Además de diseñar un estricto control de las operaciones de CCL, Alberto Fernández y Martín Guzmán decidieron no utilizar el swap chino de 19.000 millones de dólares que está en las reservas del Banco Central para evitar roces con Estados Unidos en plena negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).