Posible ola de despidos en el puerto de Mar del Plata tiene en vilo a la ciudad costera

                RedacciónEDA

Los gremios del sector pesquero definieron al 2018 como uno de los peores años para la actividad portuaria. A tal punto se viene agudizando la crisis en el Puerto que los gremios temen una ola de despidos que puede terminar en un profundo conflicto social.

Varios son los factores causantes de esta caída constante que hoy se encuentra en su peor momento: un invierno marcado por la ausencia de 70 barcos que marcharon hacia el sur por la temporada del langostino, la imposibilidad de acceder a la pesca de nuevas especies y los altos índices de inflación que elevaron los insumos y licuaron salarios, fueron un combo explosivo para una de las principales actividades de la ciudad portuaria.

En ese  sentido,  los referentes de Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP), el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y el Sindicato Marítimo de Pescadores (SIMAPE), coincidieron en que esto “podría desembocar en una ola de despidos para los trabajadores de todos los sectores y una profundización en la crisis de la actividad”.

Cristina Ledesma, secretaria general del SOIP definió “Este año como “catastrófico”. Cada año que va a pasando es peor, con más gente en la calle o cobrando el garantizado”, indicó, señalando que el garantizado es el sueldo mínimo que cuentan los trabajadores “de tierra” y en ocasiones -como la actual, donde el trabajo no abunda o directamente no existe- es el único que perciben.

El monto percibido hoy es de “un poco más de $8.000 que no alcanza para nada y se puede sostener por un año, dos como mucho”, agregó.

Entre registrados y no registrados, la actividad cuenta con cerca de 6.000 trabajadores atravesando esta situación. “Por nuestro gremio pasan, por día, entre 200 y 300 trabajadores todos en la misma situación. Todos desesperados por la falta de trabajo, pidiendo una bolsa de mercadería, lo que para ellos es ‘indigno’ pero se llega a ese límite porque la situación está complicada y no vemos cambios de mejoría”, aseguró.

Toda la expectativa está puesta en una reunión que la cúpula del gremio mantendrá con autoridades provinciales en los próximos días, de donde pueda surgir un nuevo acuerdo. De lo contrario “una vez que la gente salga a la calle, no se la frena más”, advirtió Ledesma.

Carlos Mezzamico del SUPA coincide en el diagnóstico y teme el “estallido” en que puede desembocar esta situación si desde el gobierno no se toman cartas en el asunto.

En la misma línea, se pronunció el titular del SIMAPE, Pablo Trueba, que si bien advirtió que la situación de los trabajadores marítimos es solo “un poco mejor” que la de los trabajadores de tierra (el universo de este sector alcanza los 1.000 trabajadores), de vivirse nuevamente un invierno como el transitado este año, también aquí podrían perderse puestos laborales.

“Si los funcionarios de la Provincia y los de la Nación no dan la posibilidad de que Mar del Plata toda pueda trabajar también con el langostino, es difícil que la gente y las propias empresas alcancen un balance económico positivo. Y si no tenemos empresas que trabajen, no vamos a tener trabajadores”, sentenció.