Por la caída de ventas, más comercios trabajan sin stock y «por pedido»

                RedacciónEDA

La fuerte caída de ventas de los últimos meses ha hecho que muchos comerciantes de la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana comiencen a manejarse con un stock muy reducido o directamente “por pedido”.

Según una investigación del portal iProfesional, ante la inseguridad de poder colocar sus productos, muchos comerciantes han optado por una modalidad de venta por encargo, en la que primero toman una seña del pedido y recién entonces lo compran. «Te lo traigo», es una respuesta cada vez más habitual en el comercio. Así, en muchos locales se pueden constatar fuertes faltantes de mercadería o incluso la tristeza de las góndolas vacías.

Juan Luis Bour, economista de FIEL, explica al respecto: “Cuando hay una recesión, todos bajan los stocks, desde los productores hasta el comercio final”. Y añade: “Esto se empezó a ver en mayo del año pasado de forma más clara”. “El comercio no se puede hacer de stock porque no hay suficiente producción, los importadores frenaron la importación y hay distribuidores que prefieren no entregar para proteger el único activo que tienen”, señala.

La caída de ventas, producto del impacto inflacionario sobre el poder adquisitivo de los salarios, se complementa con el fuerte impacto de las constantes subas de las tarifas de servicios, lo que configura un fatal combo recesivo para los comerciantes.

Como reacción a este escenario, muchos comerciantes tuvieron que prácticamente eliminar la venta de productos “premium” o importados, cuyo consumo se desplomó, para reemplazarlos con opciones económicas o segundas marcas. Otros optaron por la venta electrónica, en la que pueden publicitar productos que aún no tienen físicamente, concretando la compra cuando se cierra la operación online.

El consultor económico Damián Di Pace destacó que el menor nivel de reposición se debe a la “incertidumbre” económica y a una fuerte “caída de expectativas” por parte de los comerciantes que no saben cuánto más puede llegar a demorarse la prometida reactivación de la economía.