Perros y gatos en estado de alerta por desplome de la venta de alimento para mascotas y despidos

Trabajadores de la empresa de elaboración de alimento para mascotas Royal Canin denunciaron esta semana «despidos arbitrarios» en la planta de la localidad bonaerense de Virrey del Pino, anticipando posibles medidas de fuerza. El despido de estos siete trabajadores es la punta del iceberg que muestra la crisis de un sector muy golpeado por la recesión, con desplome de ventas de hasta un 50% y cierre de numerosos locales del rubro en todo el país.

La empresa justificó la decisión de cesantear a siete trabajadores de su planta, argumentando las “bajas ventas” que están sufriendo, aunque referentes gremiales del Sindicato de Molineros denuncian que esto es mentira ya que el retroceso en el mercado externo se compensa con los planes oficiales de la firma para la exportación de Eukanuba y otros productos a México.

Como ya sucedió con otras firmas en los últimos meses, la empresa pidió el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) para poder despedir trabajadores pagando la mitad de las indemnizaciones. Desde el gremio ya se realizaron las presentaciones correspondientes ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires para denunciar la “arbitrariedad” de los despidos y anticiparon posibles medidas de fuerza de no revertirse las cesantías.

De todos modos, resulta importante constata que en el contexto nacional de aguda crisis económica, pérdida del poder adquisitivo de los salarios, derrumbe de las ventas y baja de la producción en casi todos los rubros, el sector del alimento para mascotas no podía resultar ajeno a esta dinámica. Aunque según datos de la encuestadora Kantar, 8 de cada 10 argentinos tiene mascotas (y el 70% de los dueños de perros o gatos los considera como “parte de su familia”), la compra de productos y alimento especial para perros y gatos sufrió un fuerte impacto durante el último año, retrocediendo hasta un 50% en algunos rubros.

Además, siguiendo la dinámica general de cierre de pequeños comercios barriales, las tiendas físicas de venta de alimentos también sumaron miles de bajadas de persiana, asediadas por la caída de ventas, los aumentos de costos y la competencia de la venta online.