PARO Y ¡¿QUÉ?!

                Edgardo R. Chini

Paro y sigo. En tiempos donde se cuestiona y se multa el Derecho a Huelga decretar un Paro General es simplemente una decantación de los hechos, producto de los avances en contra de las conquistas sociales, donde el Mundo Sindical Argentino alambra territorio como ejercicio de defensa por mano propia. Y ver si desde ahí, avanza casilleros. Se ejerce derecho ganado, más allá de las metodologías elegidas en el uso de las herramientas gremiales puestas en práctica.

La historia de la construcción de las organizaciones de laburantes, sabe de contextos donde la cantidad de incertidumbres primaron sobre las certezas. Pero los principios fijan el rumbo. Nada que no se sepa, o que no se haya recorrido previamente. También en el actual contexto laboral de desarrollo tecnológico y robótico acelerado.

Prudencia y sabiduría son calificativos argumentativos comprensibles. La hora establece sin embargo ponerlos en juego con la acción. Tampoco hay margen para pecar de naif y darle la espalda al futuro -que ya llegó-. Supresión de determinadas actividades, trabajos del futuro de virtual y sigue la lista.

No hay lugar para retroceder en la representatividad que se personifica.
Otra vez la marcha necesita renovación. Distinto a cambio (palabra de apropiación pro patronal). Otra vez, las estructuras sindicales deben estar en Movimiento. Estado que le es natural, aunque a veces parezca que se remolonea demasiado. Hoy ese andar implica revitalizar impronta, inclusión de más y nuevos cuadros, incorporación masiva de jóvenes y mujeres en cargos de mayor responsabilidad. Recuperación de confianza y credibilidad. Ser sindicalista en los lugares de empleo. Custodia salarial extrema; se haga como revisión o clausula gatillo.

El 25 de septiembre es parte de un escenario, donde el Mundo Laboral se acomoda los huesos para recorrer el camino de la movilidad de piezas para adelante. Pasar al campo rival con pelota dominada sería un interesante objetivo a alcanzar.

Un ajedrez político en el cual la semana que termina tuvo varios epicentros. 62 organizaciones, CGT Azopardo, los sectores del MASA y Corriente Federal ampliada, junto a las 2 CTA, CTEP más Movimientos Sociales y las regionales del interior en primera línea de superficie. Los ¨cuerpos orgánicos¨ en Estado de Alerta. La dirigencia deberá estar a la altura de las circunstancias para saber conducir los conflictos.

El foco se abre al panorama electoral también. La vista del enfoque, aún así tendrá que tener la mira puesta para hacer blanco esencialmente en la pérdida de horas de empleo, el crecimiento de la desocupación, el deterioro del poder adquisitivo y el avance sobre los convenios colectivos (palabra utilizada hoy al mencionar el nucleamiento de intereses de expresiones de la ‘Comunidad Organizada’, ¨colectivos sociales¨, que se dice). Matriz constituyente en verdad, del quehacer sindical a la hora de discutir salarios y condiciones laborales, como delegados protagónicos centrales en la definición de la cuestionada valorización de la Fuerza del Trabajo.