Más presión tributaria: Otros 100 mil jubilados deberán pagar Impuesto a las Ganancias

RedacciónEDA

A partir de este mes muchos jubilados comenzarán a tributar el impuesto a las ganancias, gracias a una nueva resolución de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) que decidió aplicarle el impuesto a los pasivos que reciban beneficios que sumados superen los 55.804 pesos.

Por medio de una resolución interna, la ANSES definió que los jubilados que cobren dos beneficios, por ejemplo una jubilación y una pensión, que superen esa cifra ahora pasarán a tributar el impuesto a las Ganancias de forma automática. Hasta el momento, si los dos beneficios por separado no superaban el mínimo no imponible, no aplicaban las retenciones.

Según detalló el tributarista Federico de Luca, “el cambio radical de esta circular se da en el sentido de la retención de ganancias mensual”. Y añadió: “Hasta ahora, ANSES tomaba cada beneficio que percibía un beneficiario en forma particular por lo que, si ninguna de las cifras superaba el tope de la ley para comenzar a tributar el impuesto, no se le descontaba nada, y era el beneficiario quien debía autodeterminarse el impuesto que le correspondía y abonarlo, a través de la Declaración Jurada anual del Impuesto a las Ganancias”.

Los alcanzados por la nueva normativa son unos 100 mil jubilados, un 1,5% del universo total. En 2017 se modificó el cálculo del mínimo no imponible para las jubilaciones, determinando que se tribute a partir del equivalente a seis jubilaciones mínimas.

De Luca explicó que “podrán gozar de la deducción especial para jubilados quienes no reciban ingresos de otras fuentes (como ser sueldos, alquileres, dividendos, etc.) y no estar alcanzados por el impuesto sobre los Bienes Personales”. También se podrán hacer deducciones al descuento para el PAMI, gastos médicos o pagos al personal de servicio doméstico.

Aunque la promesa oficial del Gobierno de Cambiemos fue la de reducir la presión fiscal, en los últimos años todos los tributos se han incrementado. La presión sobre los monotributistas se multiplicó, sin ajustar las escalas en proporción a la inflación, y los impuestos a los Bienes Personales también se incrementaron. En cuanto al Impuesto a las Ganancias, que se había prometido eliminar, se estima que en tres años 700 mil personas más quedaron alcanzadas por el gravamen.