Más para los intermediarios: Aumenta la brecha entre el precio de los alimentos en origen y en góndola

                RedacciónEDA

Según un reciente informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), los precios que pagan los consumidores en góndola por alimentos son en promedio un 525% más que lo que recibe el productor. Las distancias entre el precio en origen y en destino se incrementaron un 5,8% durante noviembre.

El Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD), elaborado por el sector de Economías Regionales de la CAME en base a los precios publicados online por los principales supermercados del país, confirma que los alimentos que más incrementaron sus precios desde su punto de origen fueron la naranja (1370%), el pimiento rojo (857%), la manzana roja (811%), la mandarina (686%) y la pera (654%). En promedio, los productos agrícolas tienen una brecha de 566% en sus precios de origen y destino, con un incremento de 7% en comparación con el mes anterior.

Los productos con menores diferencias son los huevos y el pollo (con un aumento de 251% entre un punto y otro de la cadena), la acelga (312%) y el tomate redondo (348%). La participación del productor en el costo final de los alimento se redujo durante el mes de noviembre a un 22% promedio contra un 22,9% del mes anterior, lo que implica un crecimiento de la porción que queda en manos de los intermediarios.

Esta situación se produce además en el preocupante contexto de una sostenida baja en las ventas, tanto en supermercados como en pequeñas tiendas y almacenes, y de una crisis de las economías regionales, atrapadas entre el retroceso del mercado interno y los constantes aumentos de los costos (especialmente por los incrementos de combustibles y servicios públicos, además de los insumos dolarizados).

Dante Javier Grigolatto, vicepresidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos (FeCiER), confirmó que ante este panorama “muchos productores entrerrianos están optando por ir a comercializar directamente al mercado, y a veces ni siquiera llegan a vender lo que tienen, lo que deriva en tener que tirar la fruta que les queda”. “Los insumos aumentaron mucho en los últimos meses debido a la devaluación, y al no poder actualizar los precios de venta están trabajando a pérdida”, detalló.