Mala madera: foresto industria en crisis por apertura de las importaciones y caída del consumo

“Peor que nunca”. Así definen la actual situación del sector las asociaciones que nuclean a las empresas madereras, especialmente aquellas afincadas en las provincias de Misiones y Corrientes, donde se concentra la mayor producción maderera del país. En este contexto desfavorable, los empresarios cuestionaron las políticas del Gobierno nacional y alertaron sobre posibles cierres de firmas históricas.

En cuanto a las críticas al Gobierno de Javier Milei, desde la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (Apicofom) cuestionaron principalmente las políticas oficiales de indiscriminada apertura de importaciones y el cada vez más marcado atraso cambiario, que complica las exportaciones. Además, la recesión generalizada y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios provocaron un desplome de las ventas en el mercado interno. “La foresto industria está en su peor momento”, resumieron.

Caída del empleo y crecimiento récord de la precarización laboral con fuerte descenso del salario real

La industria maderera, fuertemente ligada a los vaivenes de la construcción, ya había atravesado un 2024 para el olvido, con la paralización de la obra pública y el desplome de la actividad constructiva, y hoy ya alertan sobre un sombrío panorama a corto y mediano plazo para la actividad, sin perspectivas de recuperación si desde el oficialismo se mantienen los lineamientos políticos actuales.

“La situación sectorial no es nueva, pero se agudiza mes a mes y lo que está en juego no son fríos números, sino, patrimonios familiares -en algunos casos de dos o tres generaciones-, miles de empleos y, además, sueños y futuros”, señala un comunicado de Apicofom difundido en las últimas horas. Luego detalla: “En promedio, los establecimientos madereros trabajan actualmente al 40% de su capacidad instalada, muchos aserraderos pequeños y medianos cesaron actividades durante los meses de enero y febrero, y la mayoría de las empresas trabajan con rentabilidad cero, permaneciendo activos con turnos mínimos solo para mantener sus estructuras y el personal, a pesar del riesgo que eso conlleva”.

La Asociación Obrera Textil advirtió que la «apertura indiscriminada de las importaciones es un certificado de muerte para la producción y el trabajo nacional”

“Vemos que mientras los países más desarrollados protegen sus mercados y su producción, Argentina -por el contrario- sostiene una paridad cambiaria que favorece la importación de miles de productos a precios muy por debajo de los vigentes en fronteras adentro”, añadieron. Y concluyeron: “Con esta ecuación, pareciera que nuestro país promueve la apertura de oficinas importadoras y el cierre de las plantas industriales. En lo que respecta al rubro maderero, por ejemplo, ingresan viviendas, pallets y fenólicos (entre otros muchísimos productos) como nunca se han registrado”.