Macron cede y busca el diálogo con los “chalecos amarillos”

                RedacciónEDA

Apenas regresado a Francia después de participar de la cumbre de Líderes del G20 en Buenos Aires, el presidente francés Emmanuel Macron decidió convocar a representantes de los llamados “chalecos amarillos” para tratar de poner fin a la ola de violencia que arrasó a la capital francesa durante el fin de semana en repudio por el reciente aumento de los combustibles.

Tras recorrer la zona afectada, Macron le pidió al primer ministro que se reúna con los líderes de de la protesta que terminó con 412 personas arrestadas y 378 puestas bajo custodia policial, 133 heridos (entre ellos 23 policías), un conductor muerto en un accidente en un bloqueo de ruta y cuantiosos daños materiales en la ciudad de París.

Benjamin Griveaux, vocero del presidente, detalló: “Hay que pensar en todas las medidas que podamos tomar para evitar que este tipo de gravísimas manifestaciones de violencia en la vía pública se reproduzcan”. El Gobierno francés no descarta declarar el Estado de Emergencia solicitado por la Alianza de la Policía Nacional, el gremio más importante de esa fuerza de seguridad, para evitar que el retorno de los incidentes callejeros. Más allá de afirmar que Macron está “abierto al diálogo”, su vocero aseguró que “no revertiría las reformas” y no “cambiaría el rumbo”.

Las protestas comenzaron contra un aumento del impuesto al combustible, pero se extendieron rápidamente, en una escalada de violencia e insatisfacción pública contra el conjunto de las reformas económicas impulsadas por Macron, llegando a plantear unánimemente el pedido de renuncia del presidente, tanto desde la derecha como desde la izquierda del arco político.