En una ciudad sitiada, cientos de organizaciones marcharán contra el G20 y el FMI

                RedacciónEDA

La llegada de los principales mandatarios de las potencias del G20 a nuestro país ha implicado la extensión de las zonas restringidas al tránsito ciudadano y el despliegue de un impresionante operativo de seguridad, lo que se combina con la suspensión de servicios esenciales de transporte para convertir a la ciudad en un caos. Este viernes, en medio del asueto decretado para la ciudad y de la ausencia de transportes, un centenar de organizaciones marchará para repudiar la visita del G20 y del FMI.

Las restricciones al transporte y la circulación en la ciudad ya comenzaron hoy y se extenderán hasta el próximo domingo 2 de diciembre, afectando a colectivos corta y larga distancia, transporte aéreo y fluvial, y trenes y subtes. La zona de Costanera Norte y aledañas tendrá limitaciones al tránsito peatonal y vehicular. El mayor impacto en la ciudad se sentirá en el día de hoy, ya que para este viernes el Gobierno dispuso un feriado por decreto, que reducirá el movimiento laboral.

A pesar del asueto y de las restricciones a la circulación, más de ciento organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos marcharán este viernes para repudiar la presencia en el país del G20 y del Fondo Monetario Internacional. Como la zona en que se realizarán los encuentros de mandatarios, en Costa Salguero, estará absolutamente acordonada por fuerzas de seguridad, la marcha se realizará desde avenidas 9 de Julio y San Juan hasta plaza Congreso.

El recorrido de la marcha fue informado en una presentación conjunta de la que participaron referentes de más de 100 organizaciones, entre las que se cuentan las Madres de Plaza de Mayo, partidos de izquierda, CTA, CTEP y muchas organizaciones más. Según se planteó, las consignas convocantes para la marcha son: “No al G20, Abajo el acuerdo Macri-FMI. Fuera Trump y demás líderes imperialistas. Fuera Bolsonaro. Por el no pago de la deuda externa. No al ajuste, la entrega y la represión”.

Beberly Keene, referente del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) consideró: “Mucha gente va a tener que caminar para llegar al punto de encuentro. No es casualidad la suspensión del transporte, declarar asueto, y establecer un conjunto de medidas que apunta claramente a desmovilizar y a que la población no se exprese libremente”.

Los convocantes a la movilización en primer lugar pretendían marchar a Plaza de Mayo pero al estar la zona completamente bloqueada se optó por Plaza Congreso. El secretario de Seguridad porteño Gerardo Milman intentó imponer un recorrido para la marcha que arribara a Congreso por Entre Ríos pero fue rechazado y finalmente se marchará desde San Juan y 9 de Julio, donde se citó a las 15 horas, hasta Avenida de Mayo para entrar a Congreso por esa vía.

Si bien el recorrido fue acordado con el Gobierno, los convocantes se despegaron de la responsabilidad de garantizar las tareas de seguridad. El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel fue contundente al respecto: “Es el Estado el que debe ser garante de la seguridad ciudadana. Yo no puedo ser garante y menos de un gobierno que reprime en la forma que reprime”.

Nora Cortiñas, histórica referente de Madres de Plaza de Mayo, concluyó: “No tengo miedo de lo que pueda pasar. Tengo expectativas y deseo que el Gobierno no haga actos de provocación como en las últimas movilizaciones, con eso de poner cascotes en las veredas. Hace 42 años que estoy en la calle y nunca tuvimos problemas de provocación como ahora, ni las contestamos”.