En plena temporada, Municipales paralizan Mar del Plata por reclamo salarial

                RedacciónEDA

En el arranque de la temporada de verano, los trabajadores municipales de Mar del Plata se mantienen en huelga, en reclamo de una recomposición salarial. Apenas se sostienen unos pocos servicios básicos en la ciudad balnearia que ya se encuentra tomada por el turismo estival.

La lucha de los municipales comenzó hace más de un mes, pero alcanzó su punto máximo en estos días con la “retención de tareas por tiempo indeterminado”. El conflicto detonó luego de que el intendente Carlos Arroyo decidiera aplicar por decreto un aumento del 14% retroactivo a diciembre, que el gremio rechazó “por unanimidad”.

Antonio Gilardi, titular del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), confirmó que no están dispuestos a cerrar una paritaria 2018 que totaliza apenas un 32%, lo que quedaría casi 15 puntos por debajo de la inflación anual.

La “retención de tareas” consiste en acudir a los lugares de trabajo pero sin prestar los servicios habituales, lo que tiene a la ciudad balnearia paralizada en el inicio de la temporada. Entre los servicios que no están garantizados se cuentan el mantenimiento de espacios públicos y el labrado de infracciones de tránsito. Los centros de salud del municipio antienden con “guardias mínimas”, por lo que Arroyo amenazó con realizar una “demanda millonaria” contra el gremio.

Los municipales también reclaman “la devolución de la bonificación que les sacaron arbitrariamente a los docentes; el pase a planta permanente de los trabajadores temporarios; la puesta en funcionamiento de la comisión de ascensos y promociones; el pago de bonificación por 25 años de servicio y el pago de las vacaciones a los trabajadores jubilados”.

Desde el STM además anticiparon que la Federación de Municipios Bonaerenses podría solidarizarse con su reclamo, lo que se traduciría en “medidas de fuerza en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires”.

El intendente Arroyo argumentó que no quiere “endeudar más a los vecinos” concediendo un aumento por encima de las posibilidades de la comuna y recordó que llevó tres años volver a pagar en fecha, después de un inicio de gestión que requirió de la ayuda provincial. “Lo más fácil sería aumentar las tasas, pero eso iría en contra de la administración y de los contribuyentes”, añadió.