El valor del capital humano: un maestro argentino nominado entre los 10 mejores del mundo

                RedacciónEDA

La vida te da sorpresas. Sorpresas te da la vida. Es Martín Salvetti, que trabaja en una escuela técnica de automotores de Temperley. Este maestro que lleva 19 años ejerciendo la profesión dirige un taller en la escuela Nro 5 y se declara “feliz” por la nominación que recibió hace algunos días al «Nobel» como uno de los mejores 10 maestros del mundo.

El maestro de “barrio” está orgulloso por la noticia como lo estamos todos al saber que por más que todo tienda a la desesperanza, en un momento donde la educación esté pasando un momento muy difícil, siempre hay una luz en el horizonte. Contra viento y marea.

El la fuerza del capital humano. Es uno de esos tantos docentes de la escuela pública que ahora, con todos los puntos y comas que suma el gobierno, en Buenos Aires, podrían llegar a ganar un básico de 19.560 pesos, un 20% menos de lo que se necesita en nuestro país para no ser pobre.

Es un maestro de los tantos, pero podrían haber sido muchos, de los que cada día pelean contra la realidad más dura en la ciudad, en el interior o en el conurbano profundo: la falta de trabajo, de un plato de comida en su casa, la violencia intrafamiliar o la presencia del paco.

Salvetti lo quiso y lo pudo. Con una radio que armaron los mismos estudiantes logró motivarlos y así bajó la deserción escolar. Es el amor a la vocación que Salvetti dice “haber descubierto hace años” y el secreto para hacer “milagros” en un aula de la escuela pública donde lo que más abundan son las “carencias”.

A los 45 años este docente llegó a la fase final por un proyecto de radio que armó junto con sus alumnos. El hombre trabaja en la misma institución en la que fue alumno entre 1984 y 1992 y a la que van sus dos hijos de 12 y 8 años.

El docente fue elegido finalista entre 10 mil candidaturas por distintos proyectos que llegaron desde 179 países. El actor de X-Men, Hugh Jackman, anunció a los finalistas en un video en el que sostuvo: “Cuando era niño, deseaba ser muchos superhéroes. Sin embargo, ahora con la experiencia puedo decir que los verdaderos superhéroes son los maestros, son ellos quienes cambian el mundo”. Qué verdad decía.

En Morón, tuvimos dos de ellos. Un auxiliar y un directivo- Sandra y Rubén, el año pasado, un 2 de agosto, murieron por la explosión de una garrafa mientras intentaban calentar las aulas para el ingreso escolar.

Los ganadores serán elegidos el 24 de marzo en Dubai. Si bien el candidato tiene expectativa por lo que pueda pasar ese día, pues hay un premio de 1 millón de dólares, él dice que “ya ganó” y que, de ganar el premio mayor, unos 330.000 dólares serán retenidos por el Estado por el impuesto a las Ganancias, con lo cual solicitó al gobierno que con ese monto se pueda reacondicionar la escuela por la que tanto ha dado a lo largo de su carrera profesional.

La vida de Martín Salvetti (45) trascurre adentro del aula. Más precisamente, en unas cuantas aulas que están adentro de una misma escuela en el Conurbano bonaerense, como transcurre la de tantos docentes, vapuleados, estigmatizados por luchas, muchas veces infructuosas.

El proyecto que colocó a Salvetti en esta fase final es el de una una radio escolar, que armaron los mismos estudiantes y que trasmite durante las 24 horas. El proyecto arrancó en plena crisis de 2001, y se le ocurrió a Salvetti como una forma de motivar a sus alumnos para evitar que dejaran la escuela. Por esos días, 2 de cada 10 alumnos de esa escuela abandonaban los estudios y la radio sirvió para que encuentren el entusiasmo que les faltaba y un sentido para ir al colegio. Desde que la radio se lanzó, la asistencia de los alumnos creció en un 15%.

Un claro ejemplo, una luz al final del túnel, un impulso que nos hace saber que los maestros, que los trabajadores, que los argentinos somos capaces de dar una y mil batallas.

Hoy, en una situación que se asemeja en mucho a aquel 2001, que se multipliquen los Salvetti, que se pueda poner en valor su trabajo, que se puedan transformar realidades, es a pesar de todo, haber ganado.