Con cifras de pobreza récord, el Gobierno elimina más subsidios y el boleto mínimo podría irse a $700

El Gobierno de Javier Milei confirmó su decisión no sólo de eliminar el subsidio al transporte para las líneas de colectivos que circulan en la Ciudad de Buenos Aires, lo que implica la posibilidad de un aumento del boleto mínimo que superaría los 700 pesos. Además, anticipó que a partir de septiembre también se terminaría el beneficio de la llamada “red Sube”, el sistema de “boleto integrado” que otorga descuentos por viajes sucesivos en el lapso de dos horas, lo que constituye otro golpe al bolsillo de los trabajadores.

En cuanto a los subsidios al colectivo en CABA, la decisión fue confirmada por el secretario de Transporte Franco Moggeta en el marco de una reunión de la comisión de Transporte de la Cámara de Diputados de la Nación, anticipando que “a partir del mes de septiembre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires va a solventar el 100% de las compensaciones de sus 31 líneas y el Estado nacional no va a poner un peso”. En provincia de Buenos Aires, este subsidio es asumido por la administración de Axel Kicillof, pero todavía el gobierno porteño de Jorge Macri no realizó anuncios en este sentido, por lo que el boleto mínimo podría pegar un salto hasta más de los 700 pesos.

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La semana pasada también se autorizó una suba del boleto para toda el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) por el que a partir de este lunes se aplicó un incremento del 37% en los pasajes, que llevó el mínimo de 270 a 371 pesos y el máximo de 370 a 508 pesos (si la tarjeta sube no está registrada a nombre del usuario estos montos pueden duplicarse). El incremento acumulado desde la asunción del presidente Javier Milei ya supera el 600%. Y se anticipa que si el Gobierno porteño no asumiera la totalidad del costo del subsidio (hoy corre con el 50%), el pasaje mínimo podría llegar a una cifra entre 700 y 1500 pesos.

Las líneas de colectivo alcanzadas por la medida (las que tienen recorrido exclusivamente en la Ciudad) son la 4, 6, 7, 12, 23, 25, 26, 34, 39, 42, 44, 47, 50, 61, 62, 64, 65, 68, 76, 84, 90, 99, 102, 106, 107, 108, 109, 115, 118, 132 y 151, que transportan mensualmente a unos 22 millones de pasajeros.

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Mogetta además anticipó que “a partir del mes que viene la Ciudad y la Provincia se van a tener que hacer cargo del boleto integrado, que es el beneficio que tiene la red SUBE para el pasajero que se baja de un medio de transporte y accede al segundo dentro de las 2 horas con un descuento del 50% para el segundo viaje y del 75% en el tercer viaje”.

Esta medida afectaría también a las líneas que circulan dentro de CABA y dentro de la Provincia de Buenos Aires (sin cruzar la jurisdicción), manteniendo el beneficio por el momento sólo las líneas de transporte bajo jurisdicción nacional. La decisión impactará sobre 388 líneas de colectivos, 8 corredores de Metrobus, 7 líneas de ferrocarriles (Mitre, Sarmiento, San Martín, Roca, Belgrano Sur, Belgrano Norte y Urquiza), 6 líneas de subte (A, B, C, D, E y H) y el Premetro.

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En el contexto actual en el que las medidas recesivas aplicadas por el oficialismo parecen insuficientes para seguir garantizando una baja en la inflación (que en julio volvería a repuntar, según lo anticipan los informes sobre el aumento de los precios en CABA), se decide avanzar no sólo con una serie de tarifazos a los servicios públicos sino también con esta medida sobre el área transporte, que impactará duramente en economías hogareñas ya absolutamente erosionadas por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.