Ante el desempleo, menos trabajadores se animan a aceptar un retiro voluntario

                RedacciónEDA

La adhesión a programasde retiro voluntario fueron exitosos hasta junio, julio de 2018 pues los mismos abonan 30% más que la indemnización y en algún modo pudieron ser una tentación para muchos, pero ante el desempleo se revierte la tendencia y esta opción comienza a desaparecer.

La tendencia se está revirtiendo ya que la recesión se prolonga, también la inestabilidad económica y la dificultad de conseguir un nuevo empleo. Cada vez son menos las personas que se adhieren a los planes de retiro voluntario que implementan las empresas cuando necesitan reducir su nómina y buscan hacerlo sin recurrir a los despidos tradicionales.

Las estadísticas oficiales muestran que el deterioro de la economía el año pasado comienza a reflejarse cada vez con más crudeza en el plano laboral. El último informe del Sistema Integrado de Previsión Argentino (SIPA) del Ministerio de Producción y Trabajo indicó que en 2018 se perdieron más 191.000 puestos formales, 130.000 de ellos en el sector privado.

Además la tendencia está muy lejos de revertirse: más de 3.200 empresas consultadas declararon una expectativa casi nula de contrataciones nuevas para los siguientes 3 meses: un 0,6 %, el nivel más bajo desde 2013.

A esto se suma que, de acuerdo con un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) las Quiebras tuvieron una suba del 19% desde que inició la gestión de Cambiemos y los Concursos crecieron un 75% en tres años.

Los cotidianos cierres de plantas, suspensiones de turnos en las industrias y centros comerciales con locales vacíos, los despidos y el ajuste generalizado configuran un panorama mucho más negativo para el empleo en 2019 de lo que ocurrió en los primeros años del gobierno de Cambiemos.

Esto hace que incluso con un combo atractivo de retiro, hoy es más difícil que los trabajadores se animen a emprender una nueva búsqueda laboral en un mercado estanco y sin vistas de futuro.

También se observó un avance sostenido de los Procedimientos Preventivos de Crisis que otorga el Ministerio de Trabajo y que habilitan, por ejemplo, una reducción en las indemnizaciones en los casos de despido. Coca Cola Femsa, Fate y Avianca son algunas de las firmas que solicitaron este recurso durante febrero y que se sumaron a las 743 que lo socitaron.

Lo que demuestra este “grave” escenario es que la etapa de reducir costos suspendiendo turnos, horas extras, adelantando vacaciones a los empleados y manteniendo los puestos de trabajo mientras se atraviesa este panorama complejo, se está agotando.

Ahora, se agudiza la crisis y cada vez más empresas están desvinculando personal y recurren a metodologías rápidas y agresivas, lo que inevitablemente suele derivar en conflictos gremiales de difícil resolución.

El panorama de las desvinculaciones masivas está mucho más enraizado en el sector industrial que en otros. No es casualidad: un relevamiento que realizó la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mostró que en ese segmento la producción lleva nueve meses a la baja y no hay indicios de que eso pueda revertirse en un futuro cercano.