La cooperativa de trabajo Arrufat fue creada en 2009 luego de que la histórica chocolatera presentara quiebra y dejara a cientos de empleados sin fuente de trabajo. Desde entonces, es gestionada por sus propios trabajadores, pero en los últimos años vienen sufriendo fuertemente el impacto de los aumentos de costos y la caída de ventas en el mercado interno, como el resto de la industria nacional. Durante estas Pascuas esperan un nivel de ventas que les permita continuar con la producción.
Luis Adrián Serrano, presidente de la cooperativa, que ingresara a la empresa hace casi 35 años, explica que los trabajadores apuestan todo a las ventas en este fin de semana de Pascuas, ofreciendo alternativas más económicas que las de la mayoría de las opciones que se pueden encontrar en supermercados o casas del ramo: “Hay chocolates para todas las opciones. Tenemos huevos desde 35 gramos a 4 kilos y medio. Estamos vendiendo a mil pesos el kilo de chocolate, mientras la gente que viene nos dice que en los supermercados lo están vendiendo a 2000 o 3000 pesos”.
Aunque la inflación interanual desde la pasada Semana Santa alcanzó un 54.7%, Arrufat apenas aplicó aumentos del 30% en sus productos. “No queremos subir tanto los precios”, explicó Serrano. Según relató, en diálogo con Página 12, el principal problema que afronta la cooperativa es el de los servicios. En ese sentido recordó que el año pasado recibieron una factura de electricidad de 86 mil pesos, que se puedo cubrir gracias a otra campaña especial que se difundió por redes sociales, pero el mes pasado la cuenta eléctrica llegó a los 105 mil pesos. “En este momento no tenemos ninguna ayuda del estado, no tenemos ningún subsidio. Menos mal que pudimos hacer un nuevo contrato con Edesur para reducir potencia, porque sino ahora estaríamos pagando cerca de 200.000. La planta tiene tres pisos y la luz llegaba a los tres pisos. Como nosotros solo trabajamos en un sector, pedimos la reducción de potencia a ese sector”, relató.
Gracias a este tarifazo, los 16 trabajadores que quedaron estaban llevándose apenas unos mil pesos semanales, menos de la mitad del Salario Mínimo. Los trabajadores de la empresa esperan que una buena venta durante Pascuas permitiría que la empresa pueda “cumplir con los proveedores y comprar más materia prima para poder seguir produciendo y mantener nuestros puestos de trabajo. Porque si recaudamos buena plata y nos limitamos a repartirla entre nosotros: ¿Cómo continuamos? Somos muy cautelosos con reinvertir la plata”, detalló el presidente de la cooperativa. Por último, planteó la perspectiva de resistir hasta las elecciones nacionales, esperando que un cambio de gobierno genere mejores condiciones para la cooperativa.
En estos días, la afluencia de clientes a la fábrica fue constante, tanto por los precios accesibles como en respuesta a la campaña en redes sociales para ayudar a la empresa recuperada y a sus trabajadores. La fábrica de Tres Arroyos 764, en el barrio de Villa Crespo, estará abierta durante el fin de semana de 8 a 20, salvo el domingo en que funcionará de 9 a 13.