A pro-posito de la movilización del 14-D Y D+ Bemoles

                Edgardo R. Chini
Nota publicada en Informe Político

En la hora de las post-verdades (Peña: enléve ton chapeau) todo puede ser dicho en busca de quien quiera recibir argumentaciones de los relatos. No es nuevo que el campo académico en su lado marketinero imponga conceptos para luego lucrar con las conferencias que dan “especialistas” que explican lo que ellos mismos imponen como campo de discusión.

Post modernismo, el fin de la ideologías, el horror del trabajo, la primera, la segunda y la tercer ola  y sigue la lista. Pero es viejo. Nitzche decía que “no hay hechos, sólo interpretaciones”. Por lo cual otra vez concluimos que “la única verdad es la realidad”.   Así que ahí vamos.

Se podría empezar por la soberbia Massotiana y Amadeana hacia el Poder Legislativo, a la que podría calificarse de desmedida y despreciativa. Me extraña araña. Un aplazo señores en el ejercicio de sus diputaciones. En paralelo, un Poder Ejecutivo ofrendando –antes de tiempo- paquetes de leyes hacia el G 20, la OMC  y el FMI, organismos que aún así, apenas si responden con suaves espaldarazos (¿te acordás de la frase de Pugliese –no el tanguero, eh!-, cuando estaba a cargo de la cartera de hacienda en las etapas finales del gobierno de Alfonsín?). Todo hoy acrecentado por una política de endeudamiento que asusta. ¿Estamos en un proceso de apertura al mundo de brazos abiertos o de zonas impúdicas dilatadas?

Porque cabría preguntarse: ¿cuánto se evaluó la posibilidad de dilapidar un capital político legítimamente ganado y refrendado en las urnas por la alianza gobernante? ¿Qué explicación puede explicar lo inexplicable? ¿Tocarle el bolsillo a los sectores de menos ingresos no se parece demasiado a la quita del 13% de Murphy y la Patricia de esos años? Usando la metáfora del apellido del economista, cabría recordar la ley que reza aquello que todo lo que puede salir mal; así sale. ¿O es que alguien cree que cebando a las fuerzas de seguridad en el uso de la represión, edificando enemigos internos y actuando en una suerte de tácito Estado de Sitio dentro de un proceso democrático, es el camino para amedrentar las protestas? Respuestas de manual, ¿no?

Como sea, justo dio que ingresé a la Plaza de los Dos Congresos en el momento de la primera orden de gases y balas de goma a modo de dispersión. Y ahí no más me dije, esto va a estar “divertido”. Saque el pañuelo, lo moje con agua prestada y avance. Las corridas empezaron temprano. Había que desalojar la zona para que los legisladores llegaran al honorable edificio y así conseguir rápidamente el quorum para sesionar. A ver si lo terminamos todo bien express.

¿De verdad se pensó que con eso iba a alcanzar? ¿Qué lectura se hizo de la movilización en marcha? Hasta bien entrada la madrugada anterior, las operaciones se habían multiplicado por decenas. Y cualquier argentino más o menos acostumbrado a estos sucesos históricos podía ver que esta vez con la Banelco no iba a ser suficiente. No, ya tienen los votos, algunos me decían del otro lado de la línea cuando intercambiaba los off en la alargada noche del miércoles. No sé les repetía.

Así que apenas ingresé a la zona militarizada, comprendí que  mi percepción previa que ya venía del análisis de un día miér-colés, caracterizado por el arribo de familias del conurbano ejerciendo su plena visualización, casi como proviniendo de los subsuelos; tenía definitivamente su continuidad en la fecha programada para cumplir con el adelantamiento unilateral del tratamiento de una ley dispuesta para bajarle los ingresos a los que menos tienen. Unas apenas 17 millones de personas, más o menos, según me dicen. Teléfono autoridades (mensaje por las redes debería decirse hoy). ¿Hola? No, pero son los piqueteros de siempre y sus punteros. ¡Hello! Cambiemos administration? Chocolate por la noticia. Con ese análisis parcial se obtiene los títulos socaleros, pero me parece que no pasa lo mismo si se quiere abarcar la comprensión acabada de un suceso social.

Ahora bien. ¿Y por casa como andamos? Porque si por el otro lado, el kirchnerismo cree que con esto ya ha redimido todas las barbaridades ejercidas a la hora de construir el poder, la vuelve a pifiar. Sobre todo si se puntualiza en las investigaciones por el manejo de fondos por cuerdas separadas, donde se regalaron y dilapidaron construcciones profundas. Pero lo cierto es que el estreno del traje opositor post elecciones de medio término no le pudo quedar puesto de mejor manera. También es verdad que se la dejaron regalada. Lo de ocupar las bancas a las apuradas para llegar al número necesario, parece sacado de una película de Chaplin. Y el cruce de insultos y reacciones pugilísticas de poca monta en el centro del recinto, propias de un show de los tres chiflados.

Mientras afuera la cosa no fue fácil. Aunque como cronista manifestante cuasi eterno en esta mezcla entre la profesión y el rol de ciudadano que a tantos se nos pone en juego en marchas y movilizaciones, no vamos a andar quejándonos demasiado por algún fluido  de pimienta en exceso o gases lacrimógenos-lagrimeantes, ni coloridos chorros líquidos. Las balas de goma son  otra cosa. Si te pegan de cerca te lastiman en serio. Como sea; lo patético, grotesco y preocupante fue la continuidad en la acción y la estrategia provocativa del avance represivo. Que se encienden fogatas y que “los inadaptados de siempre” tiran piedras, en una acción que termina justificando la reacción de los uniformados es a esta altura, parte de la puesta en escena. Tanto que siempre te queda la duda del rol que en verdad tienen decidido cumplir. Pero aún así, la caza de manifestantes motorizada y escudo en mano, estuvo tan sobredimensionado, que por primera vez en mucho tiempo prácticamente todos los medios de comunicación alcanzaron (con matices, claro) un grado de coincidencia llamativo en la descalificación del procedimiento de la “seguridad”. Tanto como al arco partidario opositor (con matices, claro), los unió el espanto.

Pero la hora del vermouth dejo también mucha cosa golda. ¿DNU, con discurso presidencial por cadena nacional anunciado por decreto? No, es joda. Es como si me dijeras que los detenidos de la marcha van a quedar a disposición del juez Bonadio. ¿Prender fuego un tacho de basura es traición a la patria? Hasta tuvo que aparecer una señora del Chaco para poner una dosis de cordura. Ahí al toque, me llegan mensajes que me dicen: “se está armando un cacerolazo”. No pará. No me traigas recuerdos a la superficie a esta hora. Los tengo presentes. No fueron hace mucho. Y la semana que viene se cumple un nuevo aniversario. Pero quiero gobernabilidad. Voto por el cumplimiento de los tiempos democráticos.

Puedo pecar de ingenuo. Pero a mí me da que esta vez la movida fue de abajo para arriba. Y que la tan subestimada manifestación callejera, en la era de los trolls y todo lo que te conté, tuvo otra vez voz y voto. Ojo que gran parte de la dirigencia política y gremial también tiene que ponerse el poncho de la necesidad de estar a la altura de las circunstancias. No sea cosa que cuando consigan la medicina, el paciente ya haya fallecido.

Nadie duda que esta película continuará. Qué bueno sería que el gobierno meta un par de goles al ángulo, al estilo del Maradona de los viejos tiempos. Porque la idea es que la vara del reclamo suba en la calidad de lo que se demanda. Digo que si tengo que andar protestando para no que me detengan por manifestarme, estoy retrocediendo a épocas extremadamente nocivas. La discusión  debe pasar por un mejor bienestar con inclusión y no por andar peleando por la defensa de derechos adquiridos, conquista por la cual, muchos argentinos dieron su vida.