La retracción de las ventas minoristas continúa: en diciembre, se registró, tal como consignó CAME (la Confederación de la Mediana Empresa) una caída del 9,9% en comparación al mismo mes del año 2017. De esta manera, terminaron 2018 con una baja anual de 6,9%.
Los declives más profundos se registraron en Materiales para la construcción (-15,9%), Electrodomésticos, Artículos Electrónicos, de computación y celulares (-13,8%), Muebles (-13,5) y Bazares y regalos (-13,4%). En el caso de alimentos y bebidas, las ventas en cantidades disminuyeron 4,3% interanual y acumularon un declive del 3,2% en 2018.
Mientras que en indumentaria, la salida se redujo 11,5% frente al mismo mes del año pasado y sumó un descenso de 6,8% en el año, en cantidades. No compensó el declive generalizado las ventas online, que subieron 3,1%. La Cámara empresaria destacó que el comercio electrónico «apenas representa todavía el 8% del despacho minorista total en los sectores relevados».
El documento establece, a su vez, que en el 72,1% de los negocios físicos consultados tuvieron bajas anuales en sus ventas, con una mejora importante en relación al 83,3% de noviembre, aunque todavía siguen siendo mayoría los que caen. En cambio 23,3% crecieron (8,9% en noviembre) y el 4,6% se mantuvo sin cambios.
Acerca de lo que representó el mes de diciembre para el sector, CAME estableció que «fue un período de venta lenta pero constante, con el flujo más masivo concentrado en la semana previa a la Navidad. Si bien esta celebración no fue la mejor, sirvió para levantar la actividad del mes. Aunque este año, el consumo de bienes en esa fecha compitió fuerte con el de servicios y se sintió”.